¿Qué onda con los bichos?: la fiesta en tu intestino

¿Qué onda con los bichos?: la fiesta en tu intestino

Autores

Ana Sofía Hernández Jeon

Estudiante de la Licenciatura en Nutrición, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG).

Nora Lourdes López Flores

Estudiante de la Licenciatura en Nutrición, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG).

Teresita de Jesús Hernández Flores

Departamento de Disciplinas Filosóficas, Metodológicas e Instrumentales, CUCS, UdeG.

Contacto: [email protected]


¿Qué es la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal es una comunidad compleja de microorganismos, incluidos bacterias, virus y hongos, que residen en el tracto digestivo. Para hacer una analogía divertida, es como una gran fiesta en nuestro intestino, donde la mayoría de los invitados son beneficiosos, pero algunos pueden causar problemas si se descontrolan. Estos microorganismos no solo coexisten, sino que desempeñan un papel crucial en nuestra salud, como veremos a continuación [1].

Funciones clave de la microbiota en la salud intestinal

La microbiota intestinal actúa como una barrera protectora, manteniendo a raya a los microorganismos dañinos que podrían alterar el equilibrio. Además, desempeña funciones esenciales, como la producción de vitaminas (por ejemplo, la vitamina K y las del grupo B), fundamentales para la salud ósea y la obtención de energía. Un desequilibrio en la microbiota puede favorecer el desarrollo de enfermedades como la obesidad, la inflamación intestinal, la depresión e incluso condiciones neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson [2].

El desarrollo de la microbiota: desde el nacimiento hasta la infancia

La microbiota intestinal es como una huella digital: es única para cada persona. Desde el nacimiento, varios factores influyen en su formación. El tipo de parto es crucial, ya que el parto vaginal nos expone por primera vez a microorganismos. Otros factores determinantes son la edad gestacional (es decir, las semanas aproximadas de gestación antes del nacimiento), la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, la alimentación inicial y la exposición a antibióticos. Todos estos elementos influyen en el ambiente de nuestra fiesta intestinal [3].

Factores que impactan negativamente en la microbiota

Nuestra alimentación tiene efectos tanto positivos como negativos en todo nuestro organismo, especialmente en la microbiota intestinal. Estos pequeños bichos que habitan en nuestro intestino se alimentan de los nutrientes que consumimos. Si seguimos una dieta rica en fibra y ácidos grasos insaturados (presentes, por ejemplo, en el pescado), seremos menos propensos a desarrollar enfermedades cardiovasculares (problemas en el corazón y los vasos sanguíneos) y síndrome metabólico (que incluye enfermedades como cardiopatías y diabetes; si se acumulan tres o más de estas afecciones, se considera síndrome metabólico). Las dietas mediterráneas son una excelente opción para cuidar a nuestros mejores invitados.

Por el contrario, si consumimos una dieta baja en fibra y alta en grasas saturadas (como las que se encuentran en la mantequilla, el aceite de palma y el aceite de coco) y en carbohidratos refinados (como los presentes en refrescos y dulces), lo que se conoce como “dieta occidental”, aumentará nuestro riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y obesidad [4].

Cómo cuidar y fortalecer nuestra microbiota 

No es tan difícil crear un ambiente sano para nuestros invitados que viven en la microbiota. Todo comienza con hábitos sencillos en nuestra vida diaria, especialmente los alimenticios. Una de las mejores formas de cuidar nuestra microbiota es a través de los probióticos (microorganismos beneficiosos) y los prebióticos (su alimento).

Si imaginamos la microbiota como una fiesta en nuestro intestino, los probióticos serían los invitados especiales que traen diversión, ya que contribuyen a un ambiente saludable y alejan a los microorganismos dañinos que podrían arruinar la celebración. Por su parte, los prebióticos funcionan como la botana que nutre a los probióticos; sin ellos, la fiesta no sería tan agradable.

Además de la alimentación, otros factores como la actividad física, la calidad del sueño y el manejo del estrés influyen en la salud de nuestra microbiota. Todos estos elementos pueden hacer que la fiesta se mantenga en equilibrio o, por el contrario, que termine antes de tiempo [4].

Conclusiones

Nuestra microbiota, que se forma desde el nacimiento, desempeña un papel esencial en la salud. Adoptar una dieta equilibrada y mantener hábitos saludables contribuye a que esta «fiesta» se mantenga en equilibrio, protegiendo nuestro intestino de diversas enfermedades. Cuidar estos microorganismos es cuidar nuestra salud en general.

¡Únete a la fiesta y promueve el bienestar de tu microbiota!

Referencias

[1] Chen Y, Zhou J, Wang L. Role and mechanism of gut Microbiota in human disease. Front Cell Infect Microbiol [Internet]. 2021;11:625913. Available from: http://dx.doi.org/10.3389/fcimb.2021.625913

[2] Liu J, Tan Y, Cheng H, Zhang D, Feng W, Peng C. Functions of gut Microbiota metabolites, current status and future perspectives. Aging Dis [Internet]. 2022;13(4):1106–26. Disponible en: http://dx.doi.org/10.14336/AD.2022.0104

[3] Álvarez J, Fernández Real JM, Guarner F, Gueimonde M, Rodríguez JM, Saenz de Pipaon M, et al. Microbiota intestinal y salud. Gastroenterol Hepatol [Internet]. 2021;44(7):519–35. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0210570521000583

[4] Perler BK, Friedman ES, Wu GD. The role of the gut Microbiota in the relationship between diet and human health. Annu Rev Physiol [Internet]. 2022;85:449–68. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1146/annurev-physiol-031522-092054

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