Autores
Luis Fernando Guillén Ventura
Egresado de la Licenciatura en Cultura Física y Deportes del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG)
Sofía Ortiz Morales
Estudiante de la Licenciatura en Nutrición, CUCS, UdeG
Sergio Alejandro Copado Aguila
Laboratorio de Evaluación del Estado Nutricio, CUCS, UdeG
Departamento de Clínicas de la Reproducción Humana, Crecimiento y Desarrollo Infantil, CUCS, UdeG
Contacto: sergio.copado@academicos.udg.mx
La tecnología y la Inteligencia Artificial (IA) han transformado la vida de los seres humanos de formas inimaginables. Desde aplicaciones que monitorean nuestro estado de salud —registrando valores como los pasos diarios que damos o las horas que dormimos— hasta robots inteligentes que nos ayudan en las actividades cotidianas dentro del hogar. Sin duda, actualmente estos dos aspectos son inseparables del entorno vital de las personas. Esto trae consigo beneficios, pero también presenta ciertos retos que debemos enfrentar. En este artículo, exploraremos cómo la tecnología y la IA impactan en el bienestar físico, mental y social, a través de recomendaciones y ejemplos prácticos de la vida diaria.
Tecnología, IA y estilo de vida
Imagina un reloj inteligente que registra cuánto has caminado hoy, te recuerda que debes moverte después de estar sentado mucho tiempo y te sugiere hidratarte a lo largo del día. Piensa también en una aplicación que evalúa tu estado emocional y te recomienda actividades relajantes. Estas son solo algunas formas en que la tecnología y la IA nos asisten diariamente. Es crucial destacar el lado humano dentro de la ciencia y la tecnología, ya que gracias a ello logramos nuevos descubrimientos y avances.
Hoy, dispositivos inteligentes y aplicaciones basadas en IA pueden ofrecernos información que impacta positivamente en nuestro estilo de vida y bienestar. Por ejemplo, datos sobre actividad física recomendada para niños, adolescentes, adultos, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas o discapacidades (1); o bien, pautas sobre horas de sueño necesarias y pasos diarios para mantener un estilo de vida saludable (2).
Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Canadiense de Fisiología del Ejercicio (CSEP, por sus siglas en inglés) brindan este tipo de información en forma de recomendaciones claras (ver Tabla 1).
Por otra parte, es esencial diferenciar entre descanso y sedentarismo. La Real Academia Española define el descanso como «quietud, reposo o pausa en el trabajo o fatiga», un periodo para recuperar cuerpo y mente. El mayor aporte del descanso ocurre durante el sueño, el cual depende de dos factores: cantidad y calidad. Para el primero, las horas varían según la etapa de vida (ver Tabla 2, según el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades) (3).
Respecto a la calidad del sueño, esta se mide por el descanso percibido al despertar y está más relacionada con un sueño ininterrumpido que con la cantidad de horas. Sus beneficios incluyen: menor frecuencia de enfermedades, reducción de riesgos de condiciones crónicas, menor probabilidad de accidentes por agotamiento, y mejora en memoria y atención.
En la Tabla 1 se recomienda reducir el tiempo sedentario. La OMS lo define como «realizar actividades de bajo gasto energético en estado de vigilia, como sentarse, reclinarse o acostarse» (4). Las repercusiones de un sedentarismo prolongado pueden ser graves:
Consecuencias físicas:
- Enfermedades no transmisibles: Mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión arterial, entre otras.
- Dolores musculares y articulares: Especialmente en espalda, cuello y cadera por malas posturas.
- Pérdida de masa muscular: El desuso debilita los músculos con el tiempo.
Consecuencias mentales:
- Estrés y ansiedad: Aumento en sus niveles.
- Fatiga mental: Menor circulación sanguínea al cerebro reduce concentración y productividad.
Aquí, la tecnología y la IA se convierten en aliadas clave. Ejemplos incluyen:
- Aplicaciones que registran pasos y motivan a cumplir metas físicas personalizadas.
- Herramientas de meditación, gestión del tiempo en pantalla o sonidos para dormir (como ruido blanco).
- Filtros de luz azul para reducir fatiga visual y regular el ciclo del sueño.
Es preferible usar estas herramientas como complemento a la guía de profesionales de la salud, y siempre consultar con un experto antes de modificar hábitos significativos.
La tecnología también fomenta el bienestar social. Plataformas digitales facilitan comunicación y acceso a comunidades de apoyo, especialmente para personas con ansiedad social o movilidad reducida. Foros de salud, por ejemplo, permiten compartir experiencias y recibir orientación profesional, promoviendo conexión social. Incorporarlas de manera consciente permite aprovechar sus beneficios sin caer en excesos, equilibrando bienestar físico y social.
Conclusiones
Las recomendaciones de las Tablas 1 y 2 transmiten mensajes claros para todas las etapas de la vida:
- ¡Muévete! Sea poco o mucho, mantente activo diariamente.
- Duerme y descansa. El sueño es un pilar esencial; si duermes 3-4 horas de mala calidad, es hora de cambiar ese hábito.
- Reduce el tiempo sedentario. Gestiona el uso de dispositivos electrónicos con equilibrio: levántate y muévete periódicamente, evita largos periodos de inactividad.
Un punto adicional es llevar una alimentación nutritiva y variada, tomando decisiones conscientes sobre lo que comemos.
Finalmente, al implementar tecnología e IA, debemos mantener un equilibrio, siendo conscientes de sus beneficios y riesgos para tomar decisiones informadas.
Referencias
[1] Organización Mundial de la Salud. Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios [Internet]. Ginebra: OMS; 2020 [citado 2024 Jul 10]. Disponible en: https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240014886
[2] Canadian Society for Exercise Physiology. Canadian 24-Hour Movement Guidelines for Adults aged 18–64 years and Adults aged 65 years or older: An integration of physical activity, sedentary behaviour, and sleep [Internet]. 2020 [citado 2024 Jul 10]. Disponible en: https://csepguidelines.ca/
[3] Centers for Disease Control and Prevention. About sleep [Internet]. Atlanta: CDC; 2024 [citado 2024 Jul 10]. Disponible en: https://www.cdc.gov/sleep/about/index.html
[4] Organización Mundial de la Salud. Actividad física [Internet]. Ginebra: OMS; 2024 [citado 2024 Jul 10]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity



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