Autores
Amayrani Jacinto-Arjona
Departamento de Química Clínica y Diagnóstico Molecular, Facultad de Química, Universidad Autónoma de Querétaro, Querétaro, México
Iza F. Pérez-Ramírez
Departamento de Química Clínica y Diagnóstico Molecular, Facultad de Química, Universidad Autónoma de Querétaro, Querétaro, México
Contacto: iza.perez@uaq.mx
Diabetes gestacional: ¿qué tan común es?
Durante el embarazo pueden surgir varias complicaciones, como presión arterial alta e infecciones, pero la diabetes gestacional es una de las más comunes. A nivel mundial, afecta a 1 de cada 7 mujeres embarazadas [1]. En México, esta cifra es aún mayor: 1 de cada 5 mujeres desarrolla diabetes gestacional.
Pero, ¿en qué consiste exactamente?
La diabetes gestacional ocurre cuando los niveles de glucosa en la sangre aumentan durante el embarazo. Para entender cómo afecta a la madre y al bebé, es importante conocer algunos conceptos básicos. La glucosa es un tipo de azúcar que obtenemos principalmente de los alimentos, aunque nuestro cuerpo también puede producirla. Viaja por la sangre hasta las células, donde se utiliza como energía, especialmente en tejidos como el músculo. Sin embargo, la glucosa no puede entrar sola en las células: necesita la ayuda de la insulina, hormona producida por el páncreas. Si no se produce suficiente insulina o si esta no actúa correctamente, la glucosa se acumula en la sangre [2].
¿Qué pasa con el metabolismo durante el embarazo?
El metabolismo de una mujer embarazada puede variar según desarrolle o no diabetes gestacional (ver Figura 1):
- Antes del embarazo: Si el metabolismo de la glucosa es «normal», el páncreas produce la insulina necesaria para mantener los niveles de glucosa en sangre bajo control [2].
- Durante el embarazo: El cuerpo necesita más energía debido al crecimiento del feto. Al mismo tiempo, algunas hormonas del embarazo hacen que las células de la madre se vuelvan menos sensibles a la insulina, un fenómeno llamado resistencia a la insulina. Aunque haya insulina disponible, esta no funciona tan bien, y la glucosa tiene más dificultad para entrar en las células. Este mecanismo permite que el feto reciba la glucosa que necesita para su desarrollo. En mujeres sin diabetes gestacional, el páncreas compensa esta resistencia produciendo más insulina. Sin embargo, si el páncreas no logra adaptarse, la glucosa se acumula en sangre, lo que da lugar a la diabetes gestacional [2].
- Después del embarazo: Los niveles hormonales vuelven a la normalidad. En mujeres que no tuvieron diabetes gestacional, el metabolismo se restablece. En cambio, quienes la desarrollaron pueden seguir presentando resistencia a la insulina, lo que mantiene los niveles de glucosa ligeramente elevados en sangre [2].

¿La diabetes gestacional puede afectar la salud de la madre y el bebé?
Sí, y aunque en algunos casos los niveles de glucosa vuelven a la normalidad después del parto, la diabetes gestacional puede causar complicaciones tanto para la madre como para el feto, tanto a corto como a largo plazo. En la madre, puede aumentar el riesgo de infecciones vaginales y urinarias, hipertensión y preeclampsia, una condición peligrosa que eleva la presión arterial durante el embarazo [3].
En el feto, el exceso de glucosa en la sangre materna puede provocar un crecimiento excesivo, conocido como macrosomía (peso al nacer >4 kg), lo que suele requerir cesárea para un parto más seguro. También puede aumentar el riesgo de parto prematuro y de problemas respiratorios debido a pulmones inmaduros. Otra complicación es la hipoglucemia neonatal: al nacer, el bebé puede tener niveles muy bajos de glucosa porque su cuerpo produce mucha insulina en respuesta al exceso de glucosa durante el embarazo. Esta complicación es muy peligrosa si no se trata de inmediato [3].
A largo plazo, las mujeres que han tenido diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en los cinco años posteriores al parto. Además, sus hijos tienen mayor probabilidad de presentar obesidad, diabetes y problemas cardíacos en etapas tempranas de la vida. Este fenómeno, conocido como diabetes intergeneracional, resalta la importancia de detectar y controlar esta condición desde el embarazo [3].
Señales de alerta: cómo reconocer la diabetes gestacional
La diabetes gestacional suele ser una condición silenciosa, sin síntomas evidentes, lo que dificulta su detección. En algunos casos, pueden presentarse síntomas como sed excesiva, ganas frecuentes de orinar, fatiga, hambre constante o visión borrosa. Esto ocurre porque el cuerpo intenta eliminar el exceso de glucosa a través de la orina, lo que genera deshidratación. Sin embargo, es fácil confundirlos con molestias típicas del embarazo. Por eso, muchas mujeres no saben que la tienen hasta que se les realiza un examen de laboratorio durante el embarazo [4].
¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional hoy en día?
Actualmente, la diabetes gestacional se diagnostica con una prueba llamada prueba de tolerancia oral a la glucosa (ver Figura 2), recomendada por la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA). Esta prueba se realiza entre las semanas 24 y 28 del embarazo y consiste en medir los niveles de glucosa en la sangre en ayunas y después de tomar una bebida azucarada. Los resultados permiten saber si el cuerpo está metabolizando correctamente la glucosa [4].

Aplicar esta prueba en etapas tempranas del embarazo no ha sido efectivo, ya que los cambios en el metabolismo aún no son tan evidentes. Además, es una prueba larga, incómoda y costosa, que requiere el acceso a laboratorios clínicos. Estas limitaciones dificultan su aplicación a todas las mujeres, retrasando el diagnóstico y aumentando el riesgo de complicaciones [4].
Avances clínicos: hacia un diagnóstico más temprano y preciso
Hoy en día, la investigación busca formas de diagnosticar la diabetes gestacional desde etapas tempranas del embarazo. Una opción prometedora es el uso de biomarcadores, moléculas que podrían indicar la presencia de la enfermedad y detectarse fácilmente en muestras como sangre y orina. Esto permitiría aplicar pruebas simples en las primeras semanas, facilitando un seguimiento oportuno y reduciendo el riesgo de complicaciones. Aunque aún no se ha encontrado un biomarcador ideal, se sigue investigando en diferentes grupos de población y contextos, esperando que, en el futuro, el diagnóstico sea tan accesible como un glucómetro portátil o una prueba de embarazo [5].
Conclusiones
La diabetes gestacional suele pasar desapercibida, pero puede tener consecuencias graves para la madre y el bebé. Detectarla a tiempo es clave para prevenir complicaciones, aunque el diagnóstico temprano sigue siendo un reto para la comunidad científica. Aunque la PTOG no es una prueba perfecta, sigue siendo la herramienta más confiable disponible. Por eso, es fundamental que todas las mujeres embarazadas sigan las indicaciones de su médico y se realicen esta prueba en el momento adecuado para proteger su salud y la de las futuras generaciones.
Referencias
[1] Wang H, Li N, Chivese T, Werfalli M, Sun H, Yuen L, et al. IDF Diabetes Atlas: Estimation of Global and Regional Gestational Diabetes Mellitus Prevalence for 2021 by International Association of Diabetes in Pregnancy Study Group’s Criteria. Diabetes Res Clin Pract. 2021;183:109050. doi: 10.1016/j.diabres.2021.109050.
[2] ElSayed NA, Aleppo G, Aroda VR, Bannuru RR, Brown FM, Bruemmer D, et al. 15. Management of Diabetes in Pregnancy: Standards of Care in Diabetes-2023. Diabetes Care. 2023;46(Suppl 1):S254-S266. doi: 10.2337/dc23-S015.
[3] Sert UY, Ozgu-Erdinc AS. Gestational Diabetes Mellitus Screening and Diagnosis. En: Islam MS, editor. Diabetes: From Research to Clinical Practice. vol. 4. Cham: Springer International Publishing; 2020. p. 231-55. doi: 10.1007/5584_2020_512.
[4] American Diabetes Association Professional Practice Committee. 15. Management of Diabetes in Pregnancy: Standards of Care in Diabetes—2024. Diabetes Care. 2024;47(Suppl 1):S282-S294. doi: 10.2337/dc24-S015.
[5] Lu W, Hu C. Molecular biomarkers for gestational diabetes mellitus and postpartum diabetes. Chin Med J (Engl). 2022;135(16):1940-51. doi: 10.1097/CM9.0000000000002160.



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