Autores
Alejandro Barrón Balderas
Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG), Jalisco, México
Hospital Civil de Guadalajara, “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México
Contacto: alejandro.barron9295@academicos.udg.mx
Rubén Cruz Revilla
Médico Cirujano y Partero, Especialidad en Neumología Pediátrica, CUCS, UdeG
Mireya Robledo Aceves
Hospital Civil de Guadalajara, “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México
Cada año, millones de personas, especialmente niños, padecen infecciones respiratorias. La gripe (influenza) y el catarro (resfriado común) son las más frecuentes. Aunque a simple vista sus síntomas pueden parecer similares, están causadas por diferentes virus y pueden tener efectos muy distintos en nuestra salud, desde molestias leves hasta complicaciones graves. Sin embargo, aún existen muchos mitos que pueden llevarnos a tomar decisiones equivocadas en el cuidado de nuestros hijos [1, 2].
Mitos Comunes sobre la Gripe y el Catarro
Mito: «La gripe y el catarro son lo mismo.»
Realidad: Son enfermedades distintas. La gripe, causada por el virus de la influenza, es más grave y puede causar fiebre alta, dolores musculares y fatiga extrema. El catarro, causado por más de 200 virus, tiene síntomas más leves y su recuperación es rápida [3].
Mito: «La gripe es solo una versión más fuerte de un resfriado.»
Realidad: La gripe puede ser grave, causando complicaciones serias como neumonía, especialmente en niños pequeños. El resfriado, en cambio, rara vez causa problemas graves (Figura 1) [3].

Mito: «No es necesario vacunarse contra la gripe si ya tienes el catarro.»
Realidad: ¡Rotundamente falso! La vacuna contra la gripe protege contra la influenza, no contra el catarro, por lo que siempre es importante vacunarse [3].
Mito: «El catarro se puede curar con antibióticos.»
Realidad: ¡Este es uno de los mitos más peligrosos! Tanto el catarro como la gripe están causados por virus, no por bacterias, por lo que los antibióticos no ayudan. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas [3].
Mito: «El frío y la humedad causan la gripe o el catarro.»
Realidad: Los virus causan la gripe y el catarro, no el clima. ¿Cuántas veces hemos oído la frase «si andas descalzo te vas a enfermar»? Los virus causan estas enfermedades, no el clima. El frío puede hacer que las personas se reúnan en lugares cerrados, lo que facilita la propagación de los virus [1, 2, 3].
Mito: «Si tienes moco verde, necesitas antibióticos porque es una infección bacteriana.»
Realidad: El color del moco no indica si la infección es viral o bacteriana. Un moco verde puede ser normal durante una infección viral [3].
Mito: «Si tu hijo tiene fiebre, la enfermedad es grave.»
Realidad: La fiebre es una respuesta natural a la infección. La gravedad depende de otros síntomas, como dificultad para respirar o letargo [1, 2, 3].
Mito: «No hay que bañarse cuando se está enfermo porque empeora.»
Realidad: Bañarse con agua tibia puede aliviar la congestión y mejorar el bienestar general. Mantener la higiene es importante incluso cuando se está enfermo [3].
Mito: «Si hay mucha tos, significa que la infección ya llegó a los pulmones y es grave.»
Realidad: La tos es común en la gripe y el catarro. Sin embargo, si se acompaña de dificultad para respirar o fiebre alta, es necesario buscar atención médica [1, 2, 3].
Mito: «La leche causa más flemas (inflama la garganta y aumenta la mucosidad).»
Realidad: No hay evidencia científica que demuestre que la leche o sus derivados aumenten la producción de mucosidad. La sensación de mayor flema podría deberse a que la leche cubre la garganta, pero no influye en la producción de secreciones. De hecho, la leche y otros líquidos son importantes para mantener una buena hidratación, lo que ayuda a fluidificar y expulsar las secreciones más fácilmente [3].
Prevención y tratamiento
Tanto para la gripe como para el catarro, las mejores prácticas de prevención son sencillas pero muy efectivas:
- Lavado frecuente de manos: Durante 20 segundos, especialmente después de toser o estornudar.
- Evitar contacto cercano: Especialmente con personas enfermas.
- Higiene respiratoria: Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar.
- Vacunación anual contra la gripe: Es nuestra mejor defensa contra la influenza y sus complicaciones.
- Evitar tocarse la cara: Los virus entran por los ojos, la nariz y la boca.
- Ventilar espacios: El aire fresco ayuda a reducir la concentración de virus [1, 2, 4].
Tratamiento
- Para el catarro: Se enfoca en aliviar los síntomas. Se pueden usar descongestionantes nasales (con precaución en niños) y analgésicos como paracetamol o ibuprofeno. La hidratación y el descanso son claves.
- Para la gripe: Además de descanso e hidratación, los antivirales pueden ser recetados si se inician dentro de las primeras 48 horas. En personas vulnerables, es esencial buscar atención médica [1, 2].
Conclusiones
Entender las diferencias entre la gripe y el catarro es clave para un manejo adecuado. La vacunación anual es esencial para prevenir complicaciones graves de la gripe. Los mitos, como el uso de antibióticos innecesarios, deben desterrarse para evitar efectos adversos y contribuir a la resistencia bacteriana. Mantenerse informado es la mejor forma de proteger la salud de nuestras familias.
Referencias
[1] World Health Organization. Influenza (Seasonal) [Internet]. Geneva: WHO; 2021 [cited 2023 Nov 15]. Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/influenza
[2] Centers for Disease Control and Prevention. Cold versus flu [Internet]. Atlanta: CDC; 2020 [updated 2020 Aug 31; cited 2023 Nov 15]. Available from: https://www.cdc.gov/flu/symptoms/symptoms.htm
[3] Behrens R, Schmidt RA. Myths and facts about influenza and common cold: an updated analysis. Prev Med. 2019;35(6):10-6.
[4] Carrasco C. The importance of influenza vaccination in children and elderly adults. J Pediatr. 2018;42(5):204-10.



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