Autores
Alejandro Barrón Balderas
Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México
Contacto: alejandro.barron9295@academicos.udg.mx
Mireya Robledo Aceves
Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México
Laura Cecilia Jiménez Baltazar
Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
La historia de Lázaro: ¿Un milagro o algo más?
El relato bíblico de Lázaro, quien, según el Evangelio de Juan, fue resucitado por Jesús después de haber estado muerto durante cuatro días, ha fascinado a generaciones de creyentes y estudiosos. Este milagro, considerado uno de los más significativos en la tradición cristiana, ha sido interpretado de diversas maneras a lo largo de la historia [1].

Sin embargo, al observar el suceso desde una perspectiva científica, surge la pregunta: ¿es posible que detrás de este milagro haya una explicación científica? Aunque la fe y la espiritualidad siguen siendo los pilares de la interpretación del relato, algunas teorías científicas sugieren que lo que pudo haberse percibido como una resurrección podría haber sido, en realidad, un caso de intoxicación severa que indujo un estado de muerte aparente, conocido en términos médicos como «catalepsia» o «muerte aparente». En este contexto, algunas sustancias tóxicas podrían haber jugado un papel fundamental en este fenómeno [2].
El contexto de la época: ¿Cómo se veía la muerte en tiempos de Jesús?
En la antigüedad, la medicina y el conocimiento sobre las enfermedades eran muy limitados. Muchas culturas creían en la posibilidad de la resurrección o en estados intermedios entre la vida y la muerte. Los antiguos egipcios, por ejemplo, creían en la reanimación de los muertos a través de rituales especiales, mientras que en Grecia se usaban ciertas plantas con efectos alucinógenos en ceremonias religiosas. Además, los fariseos, un grupo religioso de la época de Jesús, creían en la resurrección final de los muertos, lo que pudo haber influido en la interpretación del suceso de Lázaro como un milagro divino [3].
Cuando la ciencia entra en juego: ¿Qué es la catalepsia?
La catalepsia es un estado en el que una persona pierde la capacidad de moverse o responder a estímulos externos, lo que puede hacerla parecer muerta. Este trastorno puede ser inducido por ciertas sustancias tóxicas que afectan el sistema nervioso central. En la antigüedad, la falta de herramientas para determinar con precisión si una persona estaba realmente muerta pudo haber causado diagnósticos erróneos, especialmente en casos de intoxicación severa. Los síntomas de la catalepsia, como la rigidez muscular y la falta de respiración, podrían haber sido confundidos con la muerte [4].
Diagnóstico diferencial: Catalepsia por convulsiones o epilepsia
En el contexto de la resurrección de Lázaro, la catalepsia inducida por sustancias tóxicas es una posibilidad plausible, aunque no la única. Un diagnóstico diferencial importante a considerar es la catalepsia provocada por convulsiones o epilepsia. La epilepsia, especialmente los tipos de convulsiones tónico-clónicas, puede provocar rigidez muscular y pérdida de conciencia, síntomas que podrían confundirse con la «muerte» observada en Lázaro. Las convulsiones son trastornos neurológicos caracterizados por descargas eléctricas anormales en el cerebro, lo que lleva a la pérdida temporal de la conciencia y el control muscular [4, 5].
Catalepsia y convulsiones
La catalepsia, que implica rigidez muscular y una falta de respuesta a estímulos externos, puede ser difícil de distinguir de ciertos tipos de convulsiones, como las tónicas, que también causan rigidez y pérdida de conciencia. El diagnóstico diferencial en este caso dependería de varios factores, como el contexto en el que se produjo la pérdida de conciencia, la duración del episodio y la observación clínica de las manifestaciones post-crisis, como el aumento del tono muscular o la relajación muscular después de una convulsión [2, 4].
La importancia del diagnóstico diferencial en situaciones de «muerte aparente»
En tiempos antiguos, la falta de herramientas para diagnosticar de manera precisa una convulsión o catalepsia probablemente llevó a la interpretación de algunos episodios de pérdida de conciencia como «muerte». En el caso de Lázaro, si su estado fue provocado por una convulsión epiléptica no reconocida o por una catalepsia inducida por alguna toxina, los observadores pudieron haber interpretado erróneamente su resurgimiento como una resurrección milagrosa. Las sustancias mencionadas anteriormente, como el cornezuelo del centeno o el monóxido de carbono, podrían haber sido responsables de la pérdida de conciencia, mientras que el diagnóstico de epilepsia o catalepsia podría haber sido descartado debido a la falta de conocimientos médicos en esa época [2, 4].
Sustancias que podrían haber causado la «muerte aparente» de Lázaro
En la antigüedad, varias sustancias tóxicas conocidas por sus efectos sedantes y alucinógenos podrían haber inducido un estado de muerte aparente. Algunas de las más conocidas incluyen:
- La mandrágora y el estramonio: plantas misteriosas con efectos sedantes
Estas plantas contienen compuestos como la atropina y la escopolamina, que pueden inducir estados de catalepsia, rigidez muscular y alucinaciones. Es posible que en tiempos antiguos se hayan utilizado con fines medicinales o rituales.
- El cornezuelo del centeno: un hongo con efectos alucinógenos
Este hongo produce alcaloides tóxicos que pueden causar convulsiones, alucinaciones y pérdida de conciencia. En la Edad Media, se documentaron epidemias causadas por la ingestión de pan contaminado con cornezuelo del centeno, lo que provocaba efectos similares a los descritos en el relato de Lázaro.
- La cicuta: el veneno mortal de la antigüedad
Famosa por ser el veneno que mató a Sócrates, la cicuta causa parálisis muscular progresiva, lo que podría haber dado lugar a un estado de «muerte» temporal.
- El monóxido de carbono: el gas invisible
Este gas tóxico es producido por la combustión incompleta de materiales orgánicos y puede causar pérdida de conciencia. En un espacio cerrado, como un sepulcro, la exposición al monóxido de carbono podría haber inducido un estado de inconsciencia que, al recibir aire fresco, podría haber sido interpretado como una resurrección [2].
Una posible explicación: La resurrección como un estado de muerte aparente
Aunque no existe una prueba definitiva de que Lázaro haya estado intoxicado, es posible que las sustancias mencionadas anteriormente hayan inducido un estado en el que su cuerpo y mente parecieran «muertos» para los observadores. Si Lázaro había estado bajo los efectos de alguna de estas toxinas, es comprensible que, al recobrar la conciencia, su salida del sepulcro fuera vista como una resurrección milagrosa [3, 4].
La fe y la ciencia, dos miradas diferentes pero complementarias
Este análisis no pretende desacreditar el milagro de Lázaro, sino ofrecer una perspectiva científica que puede complementar la narrativa religiosa. El fenómeno de la «muerte aparente» inducida por toxinas podría ser una explicación plausible para lo que se interpretó como una resurrección. Al entender los efectos de las plantas y sustancias tóxicas conocidas en la antigüedad, podemos agregar una nueva dimensión a este relato histórico. Las ciencias y la fe no tienen por qué ser vistas como opuestas, sino como diferentes maneras de entender el mundo que nos rodea, cada una desde su propia perspectiva [4].
Conclusiones
Es fundamental entender que, aunque los relatos de resurrección y milagros continúan siendo interpretados desde una perspectiva espiritual y religiosa, el análisis científico de eventos como los descritos en el caso de Lázaro nos permite considerar alternativas médicas que podrían explicar fenómenos aparentemente sobrenaturales. La catalepsia, las convulsiones y los estados de muerte aparente inducidos por sustancias tóxicas son solo algunas de las posibles explicaciones médicas para este antiguo relato. Las ciencias y la fe no tienen por qué ser vistas como opuestas, sino como diferentes maneras de entender el mundo que nos rodea, cada una desde su propia perspectiva.
Referencias
[1] Bible Gateway. John 11:1-44 [Internet]. New International Version. [Abril, 2025]. Available from: https://www.biblegateway.com/passage/?search=John+11&version=NIV
[2] Smith M. The toxicology of ancient poisons: from hemlock to arsenic. Toxicol Rev. 2003;22(1):3-12.
[3] Khalidi W. The historical Jesus and the resurrection: a scientific approach. J Hist Med Allied Sci. 2001;56(2):123-45.
[4] Caroff SN. En garde! An Historical Note on the Nosology of Catalepsy. J Neuropsychiatry Clin Neurosci. 2022;34(1):93-4.
[5] Grover S, Sarkar S, Avasthi A. Clinical Practice Guidelines for Management of Medical Emergencies Associated with Psychotropic Medications. Indian J Psychiatry. 2022;64(Suppl 2):S236-S251.



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