Prevención de intoxicaciones agudas en pacientes pediátricos: pequeños cambios que salvan vidas

Prevención de intoxicaciones agudas en pacientes pediátricos: pequeños cambios que salvan vidas

Autores

Ruth Yesica Ramos Gutiérrez

Jefatura Urgencias Pediátrica, Nuevo Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco

Contacto: ryramosg@hcg.gob.mx

Alejandro Barrón Balderas

Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Nuevo Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco

Mireya Robledo Aceves

Nuevo Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco


A lo largo de la historia, las intoxicaciones han constituido una amenaza constante para la salud humana, además de ser un desafío para el personal de salud lograr prevenirlas. El origen de su presentación es multifactorial, con factores de riesgo predisponentes ya descritos en la literatura, que estarán determinados por el agente, el huésped y el medio ambiente.

Definición y características de la intoxicación aguda

Una intoxicación resulta de la exposición a diversos tipos de sustancias químicas, que se presentan clínicamente en un amplio espectro de toxindromes, produciendo desde cuadros clínicos leves hasta la muerte [1]. Se considera intoxicación aguda aquella de corta duración, con absorción rápida del agente químico, ya sea tras una dosis única o múltiples dosis en un corto período de tiempo, cuyos efectos aparecen rápidamente y donde la muerte o la cura son el resultado inmediato. La intoxicación aguda es una afección clínica causada por la exposición en menos de 24 horas a una sustancia tóxica [2].

El envenenamiento puede ocurrir por exposición a través de ingestión oral, inhalación, inyección o absorción. La gravedad varía según el tipo de tóxico, la dosis, la formulación, el modo de transmisión de la sustancia química, la edad y la condición nutricional de la persona [3].

En la edad pediátrica, las intoxicaciones pueden producirse de manera accidental, especialmente en los menores de 5 años, con productos que se usan en el hogar, donde las sustancias cáusticas y los hidrocarburos ocupan los primeros lugares, junto con los medicamentos [4]. Los factores descritos para las intoxicaciones en este grupo etario son la curiosidad por su entorno, el deseo de imitar, conocer, explorar y emular el comportamiento de los adultos. Por otro lado, las intoxicaciones intencionales son más comunes en los adolescentes, predominando en el sexo femenino. En este grupo, los casos se han presentado con fines autolíticos [5].

Con respecto al tipo de intoxicación, parece existir un patrón conforme a la edad. Se ha descrito que en el primer año de vida la principal causa por la que un niño se puede intoxicar es la administración de medicamentos por parte de los padres de manera incorrecta. Entre los dos y tres años, los productos de limpieza son una de las principales causas de intoxicación, lo que se atribuye al inicio de la deambulación y a la falta de supervisión de los padres. Por último, en edad escolar y adolescentes, los medicamentos son la principal causa, pero en la mayoría ocurre de manera intencional. La conducta suicida es un fenómeno complejo y de orden biopsicosocial, de interés mundial y un problema de salud pública de creciente frecuencia en la población adolescente; es importante reconocer todos aquellos factores de riesgo para identificar y prevenir el suicidio [5].

En cuanto al lugar de exposición, el 96% de las intoxicaciones ocurren en el hogar [3], representando el principal sitio de riesgo para las intoxicaciones, ya que en él confluyen múltiples factores que favorecen la exposición a sustancias peligrosas. Tanto los medicamentos, productos de limpieza, pesticidas, cosméticos y otros agentes potencialmente tóxicos suelen encontrarse al alcance de los menores, en ocasiones sin resguardo adecuado. La combinación de un entorno familiar que se percibe como seguro con la curiosidad y la exploración propia de la infancia aumenta la probabilidad de accidentes, haciendo imprescindible implementar medidas preventivas dentro del domicilio.

El cuidador es responsable de proteger el entorno que rodea a los niños. Los factores de riesgo descritos para una intoxicación son la edad preescolar, principalmente los menores de 5 años, el almacenamiento inadecuado de medicamentos, productos de limpieza o pesticidas, envases no seguros (es decir, aquellos que no cuentan con etiqueta) y la falta de supervisión de los cuidadores.

Rol del pediatra

Se debe recomendar a los padres que, en la medida de lo posible, adquieran y mantengan todos los medicamentos en envases con cierres de seguridad, procurando dejarlos fuera del alcance de los niños. Es fundamental educarlos para que nunca se refieran a los medicamentos como «dulces» u otros términos atractivos para los niños, e insistir en la importancia de desechar adecuadamente los medicamentos sobrantes.

El almacenamiento seguro de sustancias tóxicas reduce en mayor medida el riesgo de intoxicación que la sola supervisión parental, y representa una estrategia eficaz para prevenir los daños asociados a las intoxicaciones.

Las prácticas de almacenamiento seguro, como el uso de pastilleros a prueba de niños y el almacenamiento de sustancias fuera del alcance del niño, así como el uso de sistemas de dispensación, son vitales para la prevención de las intoxicaciones.

Es importante sugerir a los padres que los productos de limpieza deben ser almacenados bajo llave y fuera del alcance de los niños, mantener los productos en sus envases originales y bien rotulados. Es crucial evitar colocar estas sustancias en envases llamativos o reutilizados, como botellas de leche o refrescos.

Es fundamental que el pediatra realice consejería preventiva durante las visitas de rutina en la consulta, identifique factores de riesgo en el entorno familiar y colabore en campañas de promoción y educación en la salud.

Conclusiones

En síntesis, las intoxicaciones se presentan principalmente en el hogar y afectan sobre todo a menores de 5 años, siendo en este grupo de origen predominantemente accidental, mientras que en los adolescentes su causa es principalmente intencional. La vía de intoxicación más frecuente es la oral. Las medidas preventivas fundamentales consisten en un almacenaje seguro de los productos, manteniéndolos bajo llave, utilizando envases a prueba de niños, y conservando los productos de limpieza en sus frascos originales, siempre adecuadamente rotulados.

Referencias

[1] Basauri-Savelli S, Vásquez-V, Maluenda-Barrientos F, Lara-Hernández B. Enfrentamiento inicial de las intoxicaciones por medicamentos orales en el servicio de urgencia. Ars Medica Rev Cienc Méd. 2023;48(2):32-42. doi:10.11565/arsmed.v48i2.1806.

[2] Soave-Maurizio P, Curatola A, Ferretti S, Raitano V, Conti G, Gatto A, et al. Acute poisoning in children admitted to pediatric emergency department: a five-years retrospective analysis. Acta Biomed. 2022;93(1):e2022004. doi:10.23750/abm.v93i1.11602.

[3] Morales-Santos DB, Miralda-Méndez ST. Intoxicación por medicamentos en pacientes pediátricos atendidos en un Hospital terciario en Honduras. Rev Med Hondur. 2023;91(2):45-52. doi:10.5377/rmh.v91i2.16526.

[4] Robledo-Aceves M, Corona-Gutiérrez AA, Camarena-Pulido EE, Barrón-Balderas A, Meza-López C, Ramos-Gutiérrez RY, et al. Epidemiología de la intoxicación aguda infantil en urgencias de pediatría del occidente de México. Bol Med Hosp Infant Mex. 2024;81(5):287-93. doi:10.24875/BMHIM.23000183.

[5] Casas-Muñoz A, García-García S, Fernández-Rodríguez J, González-Sanguino C. Suicidio en adolescentes: factores de riesgo y prevención. An Pediat Contemp. 2024;4(2):56-66. doi:10.36140/apc.2024.02.05.

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