Autores
Moises Samuel Espejo Vargas
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG).
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx
Ricardo Curiel González
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Todos en algún momento de la vida hemos convivido con alguna persona sin dientes. ¿Sabías que para solucionar esta problemática se desarrollaron las prótesis totales? Estas tienen el objetivo de devolver al paciente la capacidad de masticar, hablar y hasta verse mejor.
Las personas que tienen ausencia de todos sus dientes se catalogan como pacientes edéntulos. Esta es una condición que implica la pérdida de todos los dientes de la boca, ya sea en el maxilar o en la mandíbula. Se trata de un problema de salud bucal que afecta a gran parte de la población mundial, especialmente a los adultos mayores. Esta afección compromete la capacidad de masticar, hablar y la apariencia facial, lo cual afecta seriamente la autoestima y la calidad de vida de los pacientes [1,2].
El edentulismo es causado principalmente por caries, enfermedad periodontal, factores genéticos o algún traumatismo. Además, existen otros factores sociales y culturales, ya que en algunos países no se cuenta con educación sobre salud bucal ni acceso a los sistemas de salud. La cuestión económica también influye, pues en algunos lugares es menos costoso extraer dientes que mantenerlos o rehabilitarlos [3].
Una alternativa para tratar a estos pacientes edéntulos son las prótesis totales. Estas se empezaron a implementar desde hace cientos de años, cuando las civilizaciones antiguas utilizaban materiales como marfil, hueso, madera y oro para elaborar las prótesis y reemplazar todos los dientes perdidos en la parte maxilar y mandibular.
Actualmente, se utilizan materiales más modernos como el acrílico, las cerámicas y las resinas de impresión 3D para la fabricación de las prótesis totales. Estas prótesis están compuestas por una base que imita la encía y sostiene los dientes artificiales. La base se apoya directamente sobre la encía y el hueso remanente para lograr un buen soporte, retención y estabilidad, evitando que las prótesis se muevan al comer o hablar, lo cual es de vital importancia para que cumplan su función masticatoria (Figura 1) [4].

Los dientes artificiales son un factor determinante para la masticación y la estética. Es de gran importancia seleccionar el color y la forma de los dientes para que sean lo más naturales posible y evitar que las prótesis totales se vean falsas. Este proceso debe realizarse en colaboración con el paciente, explicándole de manera detallada y comprensible, mediante fotos o ejemplos, cómo será su aspecto con los nuevos dientes. En algunos casos, es de gran ayuda solicitarle al paciente fotografías de su juventud para ver el aspecto de sus dientes naturales y obtener una idea más clara para la elección de los nuevos dientes artificiales. Además, es importante llegar a un acuerdo con el paciente sobre su conformidad con los dientes seleccionados, ya que algunos son indecisos y necesitarán la ayuda del profesional para elegir los que mejor le queden, con el fin de evitar inconformidades en el futuro.
Cambios estéticos en el paciente
Las prótesis totales dentales devuelven el volumen perdido por la ausencia de dientes, evitando un aspecto de cara hundida o envejecida.
Se recupera el volumen de los labios, de tal forma que la sonrisa se ve más natural.
Los dientes artificiales permiten recuperar la estética perdida, alineando el tamaño, la forma y el color para que las prótesis luzcan lo más naturales posible.
Al colocar las prótesis totales dentales, se reducen considerablemente las arrugas alrededor de la boca, lo cual da un aspecto más rejuvenecido (Figura 2).

Cambios en la masticación
Las prótesis totales dentales permiten triturar los alimentos con mayor facilidad, lo cual mejora considerablemente la nutrición del paciente y es un factor de gran importancia para su salud.
Se le dan indicaciones al paciente sobre el aumento del tiempo de masticación, ya que algunos piensan que podrán masticar como si fueran sus dientes naturales. Se le especifica que necesitará más ciclos masticatorios para triturar los alimentos correctamente, y que esto es completamente normal.
Se le recomienda una dieta blanda durante las primeras dos semanas después de la colocación de las prótesis, para que los tejidos y el hueso se vayan adaptando. Pasadas esas dos semanas, puede incluir en su dieta alimentos más sólidos, de forma que el cuerpo se adapte progresivamente a masticar de manera más eficiente.
Cambios psicológicos
Al inicio, algunos pacientes presentan inseguridad o vergüenza al sonreír y al comer en público, con el miedo más común de: «se me van a caer las prótesis», «se van a mover al masticar». Para ello, se le indica al paciente que con el tiempo desarrollará un mejor control neuromuscular y confianza al comer.
Puede haber una sensación de cuerpo extraño o incomodidad al tener un objeto nuevo en la boca, lo que puede causar frustración o dificultad inicial para hablar y masticar correctamente.
Se debe explicar de manera muy comprensible, y repetirlo las veces que sea necesario, el proceso de adaptación. Este es uno de los aspectos más complejos, ya que hay pacientes que piensan que van a comer como si fueran sus dientes naturales o que su aspecto será como el de una estrella de cine. Se debe concienciar al paciente de que en algunos casos se deben hacer correcciones o ajustes para evitar que la prótesis lastime y provoque una lesión en la encía, y que estos ajustes se realizarán hasta lograr una completa adaptación.
Fase de aceptación
Gracias al esfuerzo del clínico y a la cooperación del paciente, se recupera la confianza para sonreír, hablar con mayor seguridad y comer mejor. La autoestima del paciente se eleva considerablemente, mejora su integración social y, lo más importante, hay una satisfacción personal al percibir la mejoría en su calidad de vida.
Conclusiones
Las prótesis totales dentales permiten volver a masticar alimentos más sólidos y nutritivos, lo que ayuda a mejorar el estado de salud del paciente. Asimismo, permiten hablar correctamente y sonreír con mayor confianza, lo cual mejora el estado de ánimo y la autoestima, y devuelve el aspecto natural de la boca e incluso del rostro, ya que la reposición de los dientes proporciona un aspecto más juvenil. Esto motiva al paciente a realizar actividades sociales que antes evitaba por vergüenza e inseguridad debido a un aspecto más envejecido a causa de su edentulismo.
Referencias
[1] Aida J, Takeuchi K, Furuta M, Ito K, Kabasawa Y, Tsakos G. Burden of Oral Diseases and Access to Oral Care in an Ageing Society. Int Dent J. 2022;72(4S):S5-S11. doi: 10.1016/j.identj.2022.06.012.
[2] Sun X, Meng L, Chen Y, Wang J, Wang Q. Efficacy and risk factors of traditional denture restoration versus biofunctional complete denture restoration system. Am J Transl Res. 2023;15(7):4755-4762.
[3] Lee DJ, Saponaro PC. Management of Edentulous Patients. Dent Clin North Am. 2019;63(2):249-261. doi: 10.1016/j.cden.2018.11.006.
[4] Martins AMC, Guimarães LS, Campos CH, Küchler EC, Pereira DMS, Maia LC, et al. The effect of complete dentures on edentulous patients’ oral health-related quality of life in long-term: A systematic review and meta-analysis. Dent Res J (Isfahan). 2021;18:65.



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