¿Mal aliento? Tal vez la solución no sea sólo un cepillo

¿Mal aliento? Tal vez la solución no sea sólo un cepillo

Autores

Osmara Santiago Meza

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG)

Hugo Marcelo Flores Ruiz

Departamento de Ciencias Naturales y Exactas, Centro Universitario de los Valles, UdeG

Contacto: hugo.flores@academicos.udg.mx

Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG


¿Qué es la halitosis y por qué ocurre?

La halitosis es simplemente el mal aliento. Aunque suena a palabra sacada de un libro de hechizos, viene del latín halitus (aliento) y del sufijo griego -osis (enfermedad). Así que literalmente es «aliento enfermo» [1].

Imagina tu boca como una fiesta donde hay invitados buenos (las bacterias buenas) y colados (las bacterias malas). Cuando no te cepillas bien los dientes o dejas que los restos de comida se queden por ahí, los colados hacen un festín. Empiezan a descomponer proteínas de alimentos, saliva o células muertas, y liberan compuestos volátiles de azufre (CVS), como si fueran flatulencias microscópicas que huelen fatal. Dos de los principales responsables son el sulfuro de hidrógeno (H₂S), el mismo que huele a huevo podrido, y el metilmercaptano (CH₃SH), aún más apestoso, con un olor similar a la combinación de ajo, col y huevo podrido [2].

Tipos de halitosis: no todo se origina en la boca

La mayoría de los casos de mal aliento (alrededor del 85%) son causados por problemas dentro de la boca: encías inflamadas, caries, lengua sucia o mala higiene. A esto se le llama halitosis oral [3].

Pero también hay un pequeño porcentaje que se origina fuera de la boca, llamado halitosis extraoral. Puede provenir de enfermedades en el estómago, como reflujo o infecciones; de los pulmones (como bronquitis o tuberculosis); o de la sangre, donde se transportan ciertos gases malolientes hasta los pulmones para salir a través del proceso de respiración.

Un compuesto muy relacionado con este tipo de halitosis es el sulfuro de dimetilo, que puede aparecer cuando hay problemas hepáticos o renales.

El mal aliento también afecta la mente

Aunque el mal aliento parezca un simple problema de higiene, también tiene un lado psicológico. Existen casos en los que una persona cree que tiene mal aliento, pero no es cierto. A esto se le llama pseudohalitosis. Y si esa idea obsesiva continúa, incluso después del tratamiento, se convierte en halitofobia.

La halitofobia puede hacer que la persona evite hablar, salir con amigos o incluso se aísle. En casos graves, puede llevar a depresión o pensamientos muy negativos. Por eso, nunca hay que burlarse de alguien con este problema, y si tú te sientes así, lo mejor es hablar con un profesional.

¿Quiénes causan este desastre en la boca?

Las bacterias son las principales sospechosas. ¿Sabías que en tu boca viven más de 700 especies bacterianas, muchas de ellas buenas, aunque no todas? Algunos de los peores «invitados» de la fiesta oral son: Porphyromonas gingivalisTreponema denticola y Fusobacterium nucleatum.

Más importante que el nombre de las bacterias es que sepas lo que hacen. Estas bacterias se meten entre los dientes, las encías, las prótesis (dientes postizos) o se instalan en la parte trasera de la lengua; desde ahí, producen los CVS que causan el mal olor (Fig. 1).

Figura 1. Paciente con acumulación de bacterias en dientes naturales y postizos. Obsérvese cómo hay un cambio de color y se ven manchas amarillas y marrones en distintas zonas de la boca.

¿Cómo mantener la boca limpia y el aliento fresco?

Te lo habrán dicho mil veces, pero aquí va una vez más: cepíllate los dientes mínimos dos veces al día, limpia tu lengua y usa hilo dental. Una boca limpia no da espacio a que las bacterias malas se acumulen y multipliquen [4].

Probióticos: tus nuevos amigos

Los probióticos son microorganismos vivos (bacterias o levaduras) que, al ser consumidos en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud. Seguro has oído hablar de ellos en yogures, kéfir o incluso chicles especiales.

En la boca, los probióticos pueden desplazar a las bacterias malas, formar barreras protectoras, equilibrar el pH, estimular el sistema inmune y reducir la inflamación. ¡Es como enviar un ejército de soldados buenos para expulsar a los villanos!

Algunos de los probióticos más efectivos contra la halitosis son: LactobacillusStreptococcus y Weissella.

Por ejemplo, ciertos estudios muestran que, después de consumir yogur con probióticos durante varias semanas, las personas reportaron un aliento mucho más fresco y menos acumulación de placa dental.

Antibióticos o probióticos

Es común que, cuando acudes al médico u odontólogo y tienes una infección bacteriana, te receten antibióticos. Aunque estos medicamentos matan bacterias, no distinguen entre las buenas y las malas. Es como usar una bomba para matar a una cucaracha en casa. El uso excesivo de antibióticos ha provocado que muchas bacterias se vuelvan resistentes, por lo que solo debemos usarlos cuando lo indica un profesional de la salud. Por eso, los probióticos son una alternativa inteligente y natural. Aunque, antes de lanzarte a comprar probióticos como si fueran caramelos, ten en cuenta algunas precauciones:

  1. Duración del tratamiento: se debe evaluar cuánto tiempo se deben tomar para no volver al estado de desequilibrio.
  2. Selección adecuada de cepas: algunas bacterias probióticas pueden dañar si no son las adecuadas.
  3. Personas inmunocomprometidas: si tienes un sistema inmune debilitado, consulta primero con un médico.

¿Qué cambios puedo hacer el día de hoy?

Para mejorar tu aliento desde ya, puedes comenzar a generar cambios. Primero, cepilla tu lengua y usa hilo dental; agrega alimentos fermentados a tu dieta (como el yogur o kéfir); bebe suficiente agua para mantener tu boca hidratada; y, en caso de que esto siga sin ser suficiente, consulta con tu dentista para evitar que el mal aliento persista. Él puede enseñarte a mantener una buena higiene en tu boca, sin importar si tu sonrisa tiene dientes naturales o postizos, con una técnica adecuada que sea amable con cada material.

Conclusiones

  • El mal aliento es causado principalmente por bacterias que viven en nuestra boca y producen compuestos apestosos.
  • Puede dividirse en halitosis oral (la mayoría de los casos) y halitosis no oral (por enfermedades sistémicas).
  • Afecta no solo la salud física, sino también la salud mental.
  • Los probióticos son una alternativa prometedora y natural para combatir la halitosis, sin los efectos negativos de los antibióticos.
  • Mantener una buena higiene oral y consumir alimentos con probióticos puede marcar una gran diferencia.
Referencias

[1] Campisi G, Musciotto A, Di Fede O, Di Marco V, Craxì A. Halitosis: could it be more than mere bad breath? Intern Emerg Med. 2011;6(4):315-9. DOI: 10.1007/s11739-010-0492-4.

[2] Karbalaei M, Keikha M, Kobyliak NM, Khatib Zadeh Z, Yousefi B, Eslami M. Alleviation of halitosis by use of probiotics and their protective mechanisms in the oral cavity. New Microbes New Infect. 2021;42:100887. DOI: 10.1016/j.nmni.2021.100887.

[3] Khounganian RM, Alasmari ON, Aldosari MM, Alghanemi NM. Causes and Management of Halitosis: A Narrative Review. Cureus. 2023;15(8):e43742. DOI: 10.7759/cureus.43742.

[4] Fernandez de Grado G, Ehlinger V, Godeau E, Arnaud C, Nabet C, Benkirane-Jessel N, et al. Changes in tooth brushing frequency and its associated factors from 2006 to 2014 among French adolescents: Results from three repeated cross sectional HBSC studies. PLoS One. 2021;16(3):e0249129. DOI: 10.1371/journal.pone.0249129.

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