Autores
Karla Daniela Alcaraz Avellanada
Especialidad en Ortodoncia, Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG)
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx
Celia Guerrero Velázquez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Usar brackets es una decisión que mejora tu sonrisa, pero también exige más cuidado al limpiar tus dientes. Los aparatos crean pequeños espacios donde la comida y la placa bacteriana se acumulan con facilidad. Si eso no se elimina a tiempo, pueden aparecer caries, manchas blancas en los dientes o encías inflamadas.
La buena noticia es que estos problemas se pueden prevenir con una rutina adecuada de higiene oral. En esta guía encontrarás recomendaciones prácticas y fáciles de aplicar para mantener tu boca sana mientras usas ortodoncia.
¿Qué es la placa y por qué los brackets la favorecen?
La placa bacteriana es una capa muy fina y pegajosa que se forma después de comer. Sobre esa capa se adhieren bacterias que, con el tiempo, pueden dañar los dientes y las encías. Con brackets, esta placa suele acumularse: Alrededor de los brackets y alambres. Entre diente y diente y cerca de la encía. Esto ocurre porque los aparatos crean superficies irregulares donde limpiar puede ser más complicado. Si no se retira la placa de manera constante, las bacterias producen ácidos que afectan el esmalte y aumentan el riesgo de caries e inflamación en las encías.
Cepillo manual o cepillo eléctrico: ¿cuál me conviene?
Ambos tipos pueden funcionar bien si se usan correctamente. Sin embargo, varios estudios recientes señalan que los cepillos eléctricos suelen ser más eficaces para reducir la placa, sobre todo en niños o personas que tienen dificultades para realizar los movimientos del cepillado de forma precisa [1-4].
Ventajas del cepillo eléctrico: Sus movimientos automáticos ayudan a desprender la placa con menos esfuerzo, facilitan la limpieza en zonas difíciles, como alrededor de los brackets, algunos modelos tienen temporizador, lo que ayuda a cumplir el tiempo recomendado. Si prefieres un cepillo manual, elige uno de cabeza pequeña y cerdas suaves, que permiten limpiar mejor sin lastimar las encías. El cepillo eléctrico puede ofrecer una ventaja, pero lo más importante es la técnica y la constancia.
¿Cómo debo cepillarme si tengo brackets?
Para quienes usan brackets, una combinación de técnicas ha demostrado ser especialmente útil para retirar la placa bacteriana: la técnica horizontal–Charters–Bass modificada [1].
Explicada en palabras sencillas, se trata de limpiar por partes (figura 1):
- Alrededor de los brackets (técnica horizontal) (Figura 1-A): Coloca el cepillo de frente a los brackets. Mueve el cepillo hacia adelante y hacia atrás, en línea recta, sobre los brackets y el alambre. Asegúrate de pasar por cada diente, sin omitir ninguno.
- Por encima y por debajo del alambre (técnica de Charters) (Figura 1-B): Coloca las cerdas inclinadas hacia el borde del bracket, primero por encima del alambre y luego por debajo. Haz pequeños movimientos vibratorios o cortos, como “sacudidas”, para que las cerdas entren en los espacios. Recorre todos los dientes, por fuera y por dentro.
- Cerca de la encía (técnica de Bass modificada) (Figura 1-C): Coloca el cepillo con una ligera inclinación (unos 45°) hacia la encía. Haz movimientos cortos y suaves, de vibración, y luego barre la placa hacia el borde del diente. Repite por la parte externa e interna de todos los dientes.
Además: No olvides las superficies donde masticas (muelas): puedes usar movimientos de adelante para atrás. Limpia también la parte interna de los dientes de enfrente colocando el cepillo vertical (Figura 1-D). Al principio puede parecer complejo, pero con práctica se vuelve un hábito. Tu doctor puede mostrarte esta técnica frente al espejo para que te resulte más fácil.

¿Cuánto tiempo y con qué frecuencia debo cepillarme?
El tiempo es clave. En personas con brackets se ha visto que un cepillado de tres minutos permite una buena reducción de la placa, tanto con cepillo manual como con eléctrico [2].
- Como regla práctica: Duración: mínimo 2 a 3 minutos en cada cepillado.
- Frecuencia: al menos 2 veces al día (mañana y noche).
La noche es indispensable, porque durante el sueño tienes menos saliva y la boca se defiende menos. Si puedes, añade un cepillado adicional después de la comida principal.
El papel de los padres y cuidadores
En los niños, la habilidad para cepillarse correctamente se desarrolla poco a poco. Por eso, se recomienda: Que los padres cepillen los dientes de los niños hasta los 7 u 8 años. Entre los 8 y 12 años, los niños pueden cepillarse solos, pero con supervisión. En adolescentes con brackets, la motivación es clave: recordarles que una buena higiene evitará manchas y caries al retirar los aparatos.
Otros aliados para la higiene en ortodoncia
Aunque el cepillado es lo más importante, con brackets suele ser necesario apoyarse en otras herramientas: Cepillos interproximales: ideales para limpiar entre el alambre y el diente. Hilo dental: ayuda a limpiar entre diente y diente. Enjuague con flúor: en algunos casos, el profesional puede recomendar un enjuague con flúor para reforzar el esmalte y reducir el riesgo de caries. Limpiezas dentales periódicas: complementan el cuidado en casa.
Consejos prácticos del día a día
Cepíllate siempre que sea posible después de comer. Si no puedes, enjuágate con agua para retirar restos de comida hasta que tengas oportunidad de usar el cepillo. Reduce los alimentos azucarados entre comidas. Mientras más tiempo haya azúcar en tu boca, más tiempo trabajan las bacterias. Evita morder objetos duros (hielos, lápices, nueces enteras) que puedan despegar brackets y alambres. Lleva siempre contigo un pequeño kit de higiene: cepillo, pasta y, si se puede, un cepillo interproximal. Si notas sangrado de encías, mal olor de boca o manchas blancas alrededor de los brackets, coméntalo de inmediato con tu ortodoncista.
Conclusiones
La ortodoncia no tiene por qué ir acompañada de caries, manchas blancas o encías inflamadas. La clave está en entender qué es la placa bacteriana, por qué los brackets la favorecen y cómo un cepillado correcto, con la técnica adecuada, el tiempo suficiente y el apoyo de los padres en el caso de los niños, puede marcar la diferencia. Tanto los cepillos manuales como los eléctricos pueden ser útiles, pero los estudios muestran que los eléctricos suelen ofrecer una ligera ventaja en la reducción de placa en niños y en pacientes con ortodoncia. Lo más importante sigue siendo usarlos bien y de forma constante.
Antes de cambiar tu rutina de higiene o elegir un nuevo tipo de cepillo, es importante consultar con un profesional de la salud bucal, quien podrá darte indicaciones personalizadas para tu caso. Cuidar tu higiene durante la ortodoncia es cuidar el resultado final de tu tratamiento y la salud de tu sonrisa.
Referencias
[1] Saengphen T, Koontongkaew S, Utispan K. Effectiveness of a combined toothbrushing technique on cariogenic dental biofilm in relation to stainless steel and elastomeric ligatures in orthodontic patients: A randomized clinical trial. Healthcare. 2023;11(5):731. doi:10.3390/healthcare11050731
[2] Koretsi V, Klinke R, Herreiner P, Proff P, Kirschneck C. Duration of toothbrushing with fixed appliances: a randomized crossover clinical trial. Eur J Orthod. 2022;44(3):252-7. doi:10.1093/ejo/cjab075
[3] Davidovich E, Shafir S, Shay B, Zini A. Plaque removal by a powered toothbrush versus a manual toothbrush in children: a systematic review and meta-analysis. Pediatr Dent. 2020;42(4):280-7.
[4] Graves A, Grahl T, Keiserman M, Kingsley K. Systematic review and meta-analysis of the relative effect on plaque index among pediatric patients using powered (electric) versus manual toothbrushes. Dent J. 2023;11(2):46. doi:10.3390/dj11020046



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