Autores
Brenda Angelica De la Cruz Frías
Especialidad en Ortodoncia, Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG)
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx
Gabriela Morales Velázquez
Departamento de Odontología para la Preservación de la Salud, CUCS, UdeG
La tendencia de los dientes a moverse finalizando el tratamiento de ortodoncia
Al finalizar un tratamiento de ortodoncia (Figura 1), las fibras periodontales se encuentran desorganizadas y el hueso recién formado aún no está completamente adaptado a los cambios logrados en la boca. Como consecuencia, los dientes tienden a recaer, es decir, volver gradualmente a su posición inicial [1]. Aunque las causas no se comprenden por completo, se sabe que están relacionadas con el periodonto, la oclusión (mordida), los tejidos blandos circundantes y el crecimiento general del paciente [2].

¿Qué es un retenedor dental y porque se utiliza después de los Brackets?
Un tratamiento de ortodoncia no puede considerarse exitoso si no logra mantener la estabilidad a lo largo de los años. Para alcanzar dicha estabilidad, es necesario superar el retroceso elástico de las fibras del ligamento periodontal y permitir la remodelación ósea. Por esta razón, se recomienda el uso de retenedores posteriores al tratamiento con el fin de preservar los resultados obtenidos [2].
Un retenedor dental es un dispositivo personalizado, fijo o removible, que se utiliza una vez finalizado el tratamiento ortodóntico. Su función es prevenir la recidiva (tendencia natural de los dientes a volver a su posición original) y garantizar la estabilidad a largo plazo. La efectividad clínica y la capacidad del paciente para adaptarse a su uso diario son factores clave para su elección [3].
Retenedores fijos y removibles
La retención puede lograrse mediante aparatos removibles o fijos.
Los aparatos removibles son aquellos que el paciente puede colocar y retirar de la boca por sí mismo. Entre ellos se encuentran el retenedor termoplástico o Essix, el retenedor tipo Hawley, el retenedor circunferencial y el posicionador (Figura 2).
Los retenedores fijos son colocados por el ortodoncista de manera permanente en la parte interna de los dientes anteriores. Consisten en un alambre, generalmente de acero inoxidable o trenzado flexible, adherido a la superficie lingual de las piezas dentales [1–3].

¿Cuánto tiempo debo de usar el retenedor?
El retenedor debe colocarse inmediatamente después del retiro de los brackets, ya que la recidiva puede comenzar en tan solo dos horas, especialmente en los incisivos inferiores.
El tiempo necesario para que las fibras periodontales y gingivales dejen de ejercer presión y se reorganicen, mediante procesos de aposición y resorción ósea alveolar, es de al menos dos o tres años.
Estudios señalan que hasta el 90 % de los pacientes ortodónticos pueden presentar desalineación dental diez años después del tratamiento. Una investigación realizada durante 12 años posteriores a la finalización del tratamiento determinó que el retiro del retenedor se asociaba con cambios significativos a largo plazo [4].
Por lo tanto, es fundamental usar el retenedor de manera constante, especialmente durante los primeros años tras el tratamiento. No obstante, su uso no garantiza que los dientes no puedan volver a moverse, por lo que los controles posteriores son esenciales. Estas revisiones permiten al ortodoncista evaluar la estabilidad de la sonrisa y, en algunos casos, ajustar las indicaciones de uso, por ejemplo, reducir su empleo solo por la noche, así como verificar que se haya alcanzado una estabilidad adecuada para prevenir recaídas frecuentes y evitar tratamientos adicionales.
El mejor retenedor es el que se adapta a ti
No existe un retenedor universal ni perfecto. La clave está en personalizar la elección según las necesidades del paciente y la estabilidad lograda durante el tratamiento. La retención será efectiva si:
- El aparato se usa según las indicaciones;
- El paciente acude a sus revisiones periódicas;
- Se mantiene una higiene bucal adecuada.
En ortodoncia, finalizar el tratamiento no es el final del camino: la retención es el puente que convierte una sonrisa bien alineada en un resultado estable para toda la vida.
Referencias
[1] Cortínez-Lira C, Figueroa-Salinas M, Chamorro-Pino S, Zafe-Bastías F, Gallardo-Sanzana V. Retenedores de ortodoncia y su efecto sobre la salud periodontal. Orthodontic Retainers and Their Effect On Periodontal Health. Literature Review. Int J Odontostomat. 2021; 15(2):460-465. DOI: 10.4067/S0718-381X2021000200460
[2] Yánez-Zurita CF, Naranjo FV, Anchundia R JF. Retenedores postratamiento de Ortodoncia: fijos vs. removibles. Revisión de la Literatura / Orthodontic post-treatment retainers: fixed vs. removable. Literature Review. Rev Multidisciplinaria Posgrado. 2022;2(2):11-17. DOI:10.26871/rmp.v2i2.1083
[3] Lyros I, Tsolakis IA, Maroulakos MP, Fora E, Lykogeorgos T, Dalampira M, et al. Orthodontic Retainers-A Critical Review. Children (Basel). 2023;10(2):230. DOI: 10.3390/children10020230
[4] Zhinín-González MC, Pulgarin-Fernández CM. Uso de retención en ortodoncia, ¿es necesario? Revisión de literatura. REMCA. 2023; 6(51): 234-241. DOI: 10.62452/km6dzn75.



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