Autores
Diego Velázquez Rivera
Facultad de Ciencias Químicas, Universidad Veracruzana, Orizaba, Veracruz, México
José Felipe Velázquez Hernández
Facultad de Ciencias Químicas, Universidad Veracruzana, Orizaba, Veracruz, México
Contacto: fevelazquez@uv.mx
Cesar Daniel Segovia García
Químico Farmacéutico Biólogo, Facultad de Ciencias Químicas, Universidad Veracruzana, Orizaba, Veracruz, México
Las bebidas carbonatadas forman parte de la vida cotidiana de millones de personas. En México, el consumo de refrescos se encuentra entre los más altos del mundo, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Aunque muchas veces se consideran parte normal de la dieta, su consumo frecuente se ha relacionado con diversos problemas de salud, como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, existe otro efecto menos conocido que también merece atención: su posible relación con la formación de cristales en la orina, un proceso que puede preceder al desarrollo de cálculos renales.
Los cálculos renales, conocidos popularmente como “piedras en el riñón”, se forman cuando ciertas sustancias presentes en la orina se concentran y comienzan a cristalizar. Este proceso forma parte de una enfermedad llamada litiasis urinaria, que puede causar dolor intenso, sangre en la orina, infecciones urinarias e incluso daño renal cuando los cálculos crecen o se desplazan por el tracto urinario. La formación de estos cálculos es un fenómeno complejo en el que influyen múltiples factores, como la dieta, la hidratación, el clima y la genética.
Entre los factores dietéticos que han despertado interés en la investigación científica se encuentran las bebidas de cola. Estas bebidas contienen componentes como ácido fosfórico, cafeína y azúcares añadidos, los cuales pueden modificar las características químicas de la orina y alterar el equilibrio entre sustancias que favorecen o inhiben la cristalización urinaria. Estudios previos han mostrado que la ingesta de bebidas de cola puede modificar parámetros urinarios y aumentar la aparición de cristaluria en individuos aparentemente sanos [1].
¿Cómo se forman los cristales urinarios?
La orina es como una mezcla de agua con muchas sustancias disueltas, tales como calcio, ácido úrico, oxalato y fosfato. Normalmente, todas estas sustancias se mantienen bien disueltas gracias a que el cuerpo mantiene un buen equilibrio, como cuando el azúcar se disuelve en el agua. Pero algunas ocasiones ese equilibrio se rompe, generando que estas sustancias ya no se puedan disolver y por lo tanto, se empiezan a juntar formando pequeños cristales, como si fueran granitos muy pequeños a lo que se conocen como cristales urinarios.
El proceso de formación de cálculos renales ocurre en varias etapas. Primero aparece la sobresaturación urinaria, en la que determinadas sustancias alcanzan concentraciones elevadas. Posteriormente ocurre la nucleación, donde pequeñas partículas cristalinas comienzan a formarse. Con el tiempo, estas partículas pueden crecer, agregarse entre sí y finalmente convertirse en cálculos urinarios clínicamente significativos.
Uno de los tipos de cristales más frecuentes es el oxalato de calcio, que puede observarse mediante el análisis microscópico del sedimento urinario, por lo tanto, el análisis de los cristales en la orina permite detectar cambios tempranos en el riesgo litogénico antes de que se desarrollen cálculos renales [2].
Bebidas de cola y cambios en la orina
Diversos estudios han sugerido que el consumo frecuente de bebidas azucaradas puede cambiar la forma en que está compuesta la orina. Por ejemplo, algunas bebidas de cola tienen sustancias como el ácido fosfórico, los cuales pueden alterar el nivel de acidez (pH) de la orina y facilitar la formación de cristales. Además, los azucares pueden hacer que el cuerpo elimine más calcio y otras sustancias, mientras que la cafeína puede hacer que orines más y cambie la cantidad de minerales que se eliminan del cuerpo.
Por otro lado, investigaciones recientes han señalado que el consumo elevado de bebidas azucaradas se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad renal crónica y con alteraciones en la cristalización urinaria, lo que refuerza la importancia de estudiar sus efectos en poblaciones jóvenes aparentemente sanas [3].
Asimismo, las bebidas carbonatadas (gaseosas) han sido estudiadas porque pueden afectar en relación con sus posibles efectos metabólicos y renales, lo que ha llevado a considerar su consumo excesivo como un factor dietético relevante en diferentes enfermedades relacionadas con el metabolismo y la función renal [4].
Un estudio en jóvenes universitarios
Con el objetivo de analizar estos posibles efectos, se realizó un estudio con 18 estudiantes universitarios aparentemente sanos, Quienes aceptaron formar parte del estudio de manera voluntaria.
Primero, pasaron un tiempo sin tomar refresco (periodo inicial), posteriormente, durante un periodo de cuatro semanas, los voluntarios consumieron 600 mL diarios de una bebida de cola.
Durante todo el estudio, cada semana se analizaron muestras de su primera orina de la mañana. Donde se evaluaron diferentes parámetros urinarios, tales como qué tan acida estaba la orina (pH urinario), que tan concentrada estaba (densidad urinaria) y si había cristales en el sedimento urinario.
Resultados del estudio
Los resultados mostraron que la acidez y la concentración de la orinase mantuvieron normales durante todo el estudio, sin diferencias estadísticamente significativas entre el periodo basal y el periodo de intervención.
Sin embargo, el hallazgo más relevante fue el aumento en la presencia de cristales urinarios después de un mes de consumo de refrescos de cola, donde la mayoría de estos cristales eran de oxalato de calcio, que son comunes en las piedras en los riñones.
Aunque la frecuencia de cristales fue relativamente baja, se observaron diferencias significativas entre el periodo basal y el periodo de intervención, lo que sugiere que el consumo de bebidas de cola puede aumentar la formación de cristales en la orina incluso en individuos jóvenes y aparentemente sanos.
Este hallazgo coincide con estudios previos que han demostrado que algunos componentes de las bebidas de cola, como el ácido fosfórico, pueden favorecer condiciones que promueven la formación de cristales en la orina [5].
¿Significa esto que el refresco provoca cálculos renales?
Es importante aclarar que la presencia de cristales urinarios no significa necesariamente que una persona desarrollará piedras en los riñones (cálculos renales). Los cristales en la orina pueden aparecer de manera transitoria y desaparecer cuando cambian las condiciones urinarias, como la hidratación o la dieta.
Sin embargo, la presencia repetida de cristales en la orina puede representar un indicador temprano de riesgo litogénico, que es la probabilidad de que una persona forme piedras en los riñones. Con el tiempo, el exceso de cristales en la orina puede juntarse y formar piedras en los riñones, lo que se conoce como cálculos renales.
Por esta razón, el análisis de cristales en la orina puede ser una herramienta útil para identificar factores de riesgo en etapas tempranas.
Implicaciones para la salud
Los resultados de este estudio resultan particularmente relevantes en países como México, donde el consumo de refrescos es muy elevado. Los adultos jóvenes representan uno de los grupos con mayor consumo de bebidas azucaradas, lo que podría incrementar su exposición a factores que favorecen la formación de cristales en la orina.
Aunque se requieren más estudios, los resultados sugieren que el consumo frecuente de bebidas de cola podría contribuir a la aparición temprana de cristales en la orina, especialmente en personas con otros factores de riesgo como la genética y dieta rica en purinas.
Por lo tanto, se recomienda no tomar refrescos en exceso, beber suficiente agua y tener una alimentación saludable. Estos hábitos pueden ayudarte a cuidar tus riñones y prevenir problemas en el futuro.
Conclusiones
Las bebidas de cola forman parte de la alimentación diaria de muchas personas, pero su consumo excesivo puede tener efectos dañinos para la salud aunque no siempre son evidentes. La investigación científica continúa explorando cómo ciertos hábitos alimenticios pueden influir en la salud renal.
Comprender estos efectos permite tomar decisiones más informadas sobre nuestra alimentación. En muchos casos, pequeños cambios en el estilo de vida pueden contribuir significativamente a prevenir enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida.
Referencias
[1] Aldabbagh E, Alnori M. Effect of Pepsi beverages on urine pH, crystalluria and urinary calcium excretion. Military Medical Science Letters. 2022;91:191-196.
[2] Haq K, Patel DM. Urinalysis: interpretation and clinical correlations. Med Clin North Am. 2023;107(4):659-679.
[3] Villanueva S, et al. Sugar-sweetened beverage consumption and risk of chronic kidney disease: a systematic review. Nutrients. 2022;14(9):1784.
[4] Hernández KB, Garnica AG, Carrasguel AS, García KI. Bebidas carbonatadas. Pädi Boletín Científico de Ciencias Básicas e Ingenierías. 2015.
[5] Skubisz MM, et al. Influence of phosphoric acid on urinary crystallization. Urolithiasis. 2022.



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