Autores
Sofía Carolina Fernández Vázquez
Licenciatura en Cirujano Dentista, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx
Hugo Marcelo Flores Ruiz
Departamento de Ciencias Naturales y Exactas, Centro Universitario de los Valles, Universidad de Guadalajara
Seamos honestos, la mayoría de las veces que uno acude al dentista es porque ya se tiene dolor y este se relaciona directamente a que es causado por algo relacionado con el diente: una caries, una fractura o alguna infección, pero ¿sabías que no siempre es así? Algunas veces ese molesto dolor no es provocado por el diente, si no, que es provocado por las estructuras adyacentes a él [1].
¿Qué es el dolor bucal?
El dolor bucal es una manifestación oral complicada, definida como una sensación dolorosa percibida en los tejidos blandos de la cabeza, cara, boca y cuello [1]. Este dolor muchas veces es tan insoportable que no deja seguir con su vida a las personas.
Más allá del diente ¿de dónde viene el dolor?
1. “Nudos” de tensión en los músculos (Dolor Miofascial)
Este dolor es el más común que causa confusión. Cuando los músculos que utilizamos para comer y hablar se tensan, pueden formar “puntos gatillo” y, al tocarlos, el dolor no sólo se siente en el músculo, sino que viaja hacia un diente y, es por esa razón la confusión. ¿Cómo se siente? Es un dolor sordo y profundo, recurrentemente empeora al masticar o al abrir mucho la boca [2].
2. Dolor de los nervios
Puede pasar que nuestros nervios de la cara se dañen o se irriten y por eso empezar a provocar dolor.
- Neuralgia del trigémino (la más común): se siente como “choques eléctricos” insoportables que pueden llegar a durar segundos, siendo activados por algo muy simple como lavarse la cara [3].
- Dolor fantasma: ¿te ha pasado que después de una extracción o tratamiento sientas sensibilidad o dolor en esa zona? Bueno, esto es porque el nervio queda “sensibilizado” y sigue enviando señales de dolor, aunque el diente o el estímulo que lo provocaba ya no esté [3].
3. La relación del corazón con la mandíbula
Aunque parezca que esto esté siendo inventado, un problema en el corazón se puede manifestar como un dolor de muelas, especialmente del lado donde está el corazón (el lado izquierdo). Si el dolor dental suele aparecer mientras estás haciendo ejercicio y desaparece cuando descansas, es una señal de alerta y deberías de buscar atención médica lo antes posible [4].
4. Problemas de nariz y senos paranasales
Los senos paranasales se encuentran muy cerca de las raíces de los dientes superiores (Figura 1) por lo que, cuando tienes una congestión o sinusitis, estas causan que el seno se inflame y, como consecuencia, ejerce presión en los dientes superiores; causando dolor. Esto provoca que se piense que los dientes son los responsables del dolor [5].

5. Pero ¿qué puedes hacer tú?
Si al consultar con el dentista sobre tu dolor de muela, este no encuentra una causa clara, debes considerar lo siguiente antes de que aceptar una extracción o algún otro procedimiento:
- Pregunta por el diagnóstico diferencial: puedes preguntar si el dolor no es a causa de un músculo o de los nervios.
- No te automediques: a veces es complicado acudir a consulta, pero es importante que vayas, ya que los analgésicos comunes a veces no funcionan para dolores nerviosos y sólo estarías consumiendo medicamentos sin razón.
- Ten claro qué sientes: muchas veces sólo decimos “me duele aquí” pero no sabemos qué lo activa ¿el frío o el calor? O incluso cómo se siente ¿se siente como choques o quema?
Conclusiones
La boca no es independiente de nuestro cuerpo, si no que está conectada a él y actúan en conjunto como un equipo. A veces, un dolor bucal no siempre es un problema de un diente, sino que es tu cuerpo avisándote de que algo necesita atención; como tus músculos, tus nervios e incluso tu corazón. Realizar un buen diagnóstico es la clave para no perder un diente sano y recuperar la calidad de vida.
Referencias
[1] Giuroiu CL, Rotaru-Costin AT, Țarevici EL, Frumuzache GA, Topoliceanu C, Țănculescu O, et al. Clinical and differential diagnosis of orofacial pain in endodontic pathology vs. temporomandibular joint pain: systematic review. Rom J Oral Rehabil. 2025;17(1):789-799. DOI:10.62610/RJOR.2025.1.17.76
[2] Alshammari SS, Amin S, Siddiqui AA, Malik YR, Alshammari AF, Amin J. An Evidence-Based Treatment of Myofascial Pain and Myofascial Trigger Points in the Maxillofacial Area: A Narrative Review. Cureus. 2023;15(12):e49987. DOI: 10.7759/cureus.49987
[3] Liu Y, Tanaka E. Pathogenesis, Diagnosis, and Management of Trigeminal Neuralgia: A Narrative Review. J Clin Med. 2025;14(2):528. DOI: 10.3390/jcm14020528
[4] Siddiqui S, Adil Y. Toothache of cardiovascular origin. Int J Cardiol Cardiovasc Risk Prev. 2024;22:200320. DOI:10.1016/j.ijcrp.2024.200320
[5] Kemcha N, Rey Martínez H, Ruiz Sáenz PL, Martínez Rodríguez N, Barona Dorado C, Martínez-González JM. Sinusitis originada por patologías o tratamientos dentales: revisión de la literatura. Cient Dent. 2023;20(3):176-185.



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