Cáncer: cuando las células olvidan las reglas

Cáncer: cuando las células olvidan las reglas

Autores

Carlos Ernesto Mora Ornelas

Estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara.

Benjamín Álvarez Yépez

Estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara.

Contacto: benjamin.alvarez1894@alumnos.udg.mx


¿Qué es el cáncer?

Todos hemos oído hablar del cáncer. Algunos lo han vivido, otros lo han temido, y muchos lo han escuchado como una sentencia. Pero pocas veces lo entendemos con claridad. ¿Qué es exactamente?

La definición científica más actual nos dice que: «El cáncer es una enfermedad de proliferación descontrolada por células transformadas, sujetas a evolución por selección natural» (1). ¿Transformación, selección natural y evolución? Lo sabemos, eso suena como sacado del examen final de biología. Pero, de manera más sencilla:

Imagina que tu cuerpo es una ciudad, una metrópoli activa con millones de habitantes que son tus células. Cada célula tiene una función: unas construyen (fibroblastos), otras limpian (macrófagos), algunas son policías (células NK). Hay muchas actividades y tenemos más de 200 tipos de células diferentes para realizarlas.

Pero un día, una célula se «transforma», se vuelve rebelde, decide romper el orden y no seguir más las reglas. Empieza a multiplicarse: primero dos, esas dos se vuelven cuatro, luego ocho, dieciséis, treinta y dos, sesenta y cuatro… No respeta turnos, no descansa, no se jubila. Consume recursos, ocupa espacio y hasta molesta a las células vecinas. Así, sin más, empieza a formarse un tumor.

Un tumor no es otra cosa que una colonia de células desobedientes que olvidaron que alguna vez fueron parte del equipo. El sistema inmune deja de atacarlas, consumen hasta 200 veces más glucosa y, a su paso, afectan el funcionamiento de los órganos.

¿Y por qué sucede esto?

Una pregunta que tiene más de una respuesta. El cáncer aparece cuando algo altera el ADN de una célula. El ADN es como el manual de instrucciones, un gran libro interno que le dice a la célula qué hacer, cuándo hacerlo y cuándo dejar de hacerlo. Pero cuando ese manual tiene errores —ya sea por desgaste, mala impresión o porque alguien lo garabateó con plumón— las cosas se salen de control.

A veces, esos errores surgen de la nada. Nuestras células pueden equivocarse al operar, y al dividirse cometen errores, como cualquier persona en su trabajo. Si nuestro ADN acumula cambios, habrá repercusiones importantes; a eso le llamamos mutaciones espontáneas.

Otras veces, la causa viene de fuera: el humo del cigarrillo, la radiación del sol, ciertas infecciones, el alcohol, el sobrepeso. Todo eso es como derramar café en el manual de la célula y luego esperar que siga funcionando igual. Los hábitos son una parte fundamental.

Dos caminos hacia el caos

Podemos dividir las causas del cáncer en dos grandes avenidas: la herencia y el estilo de vida. Lo esporádico y lo heredado.

La herencia: genes que vienen con el paquete

Cuando hablamos de herencia, solemos pensar en terrenos, autos usados o la receta secreta del pozole de la abuela. Pero también heredamos genes, y algunos no vienen muy afinados que digamos.

Por ejemplo, el gen BRCA1 es como un guardia de seguridad de tu ADN. Está ahí para evitar errores. Pero si ese guardia está dormido, distraído o de plano no aparece, los errores se acumulan, las mutaciones se disparan y el riesgo de cáncer aumenta.

Esto no significa que, si tienes una mutación genética, vas a desarrollar cáncer. Tienes muchas mutaciones en todas tus células y, para ser honesto, la mayoría no son un problema. Pero las cosas pueden salir mal si las mutaciones ocurren con frecuencia o en sitios específicos.

El estilo de vida: lo que haces, cuenta

Y aquí, estimado lector, todos participamos.

Fumar no es solo «malo para los pulmones». Es como invitar a un pirómano a tu biblioteca genética. Es responsable del 85 % de los casos de cáncer de pulmón. Palabras mayores (2).

Beber alcohol en exceso tampoco es solo «dolor de cabeza al día siguiente». Está relacionado con al menos siete tipos de cáncer, y no hablamos de litros ni un par de copas diarias. No hay una cantidad o dosis de alcohol segura (3).

Tomar sol sin protección es como dejar el pan al fuego. Lo doradito puede parecer bonito, pero es la principal causa de cáncer de piel (4). El protector solar no es solo para la playa.

La obesidad no es solo una «lonjita de más». El tejido graso es funcional, un órgano endocrino que produce hormonas y señales inflamatorias, alterando todo el sistema. Está relacionado con al menos 13 tipos de cáncer (5). No se trata de tallas, sino de salud.

¿Y si combinamos los dos?

Una persona puede heredar un gen defectuoso y tener hábitos que aumentan el riesgo. Es como jugar Jenga con las piezas flojas y, además, tener a alguien moviendo la mesa.

Pero también hay buenas noticias: incluso si tienes factores genéticos, un estilo de vida saludable puede ayudarte a reducir muchísimo el riesgo.

Lo que todos preguntan, respondido sin rodeos

¿El cáncer es contagioso?

No. El cáncer no se transmite de persona a persona. Pero algunos virus, como el VPH o el virus de Epstein-Barr, están fuertemente relacionados con él. De manera más indirecta, la hepatitis B y el VIH también pueden aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el sarcoma de Kaposi. Así que sí: mejor vacunarse, usar protección, lavar bien los alimentos y vivir saludablemente.

¿El azúcar alimenta al cáncer?

No de forma directa. Las células cancerosas usan más glucosa porque metabólicamente son menos eficientes, es decir, desperdician mucha azúcar. Eso no significa que los dulces causen cáncer. El verdadero problema está en el sobrepeso que puede derivar del exceso de azúcar. Aunque amemos los pasteles, estos pueden causarnos más de lo que pensamos.

¿Es una sentencia de muerte?

Cada vez menos. Hoy, más del 60 % de las personas con cáncer sobreviven al menos cinco años después del diagnóstico. Y hay tipos, como el testicular, con tasas de curación altísimas (1). La ciencia, la tecnología y la detección oportuna hacen lo posible por detectarlo a tiempo.

¿Importa cómo me siento emocionalmente?

Sí, aunque no como imaginas. La tristeza no causa cáncer, pero un buen ánimo ayuda a seguir los tratamientos, a resistir la rutina hospitalaria y a encontrar sentido. La fe, el acompañamiento y la psicología también son ayuda.

¿Se puede prevenir?

No todos, pero muchos sí. Se estima que más del 40 % de los cánceres podrían evitarse si tomamos decisiones más saludables (2).

• No fumes.

• Reduce el alcohol.

• Usa bloqueador.

• Haz ejercicio.

• Cuida tu alimentación.

• Vacúnate.

• Usa condón y practica la higiene sexual.

Son decisiones pequeñas, pero con efecto dominó. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Conclusiones

El cáncer no es una maldición, no es un castigo y, no, no es karma. Es una enfermedad compleja, con muchas causas, muchos caminos… y cada vez más tratamientos.

Hablar de él, entenderlo y prevenirlo es parte del proceso de cuidarnos. Es cuidar a quienes amas. Porque nuestras células pueden olvidar las reglas, pero tú no olvides cuidarte.

Referencias

[1] Brown JS, Amend SR, Austin RH, Gatenby RA, Hammarlund EU, Pienta KJ. Updating the Definition of Cancer. Mol Cancer Res. 2023 Nov;21(11):1142-7. doi: 10.1158/1541-7786.MCR-23-0331.

[2] Carbone M, Arron ST, Beutler B, Bononi A, Cavenee W, Cleaver JE, et al. Tumour predisposition and cancer syndromes as models to study gene-environment interactions. Nat Rev Cancer. 2020 Sep;20(9):533-49. doi:10.1038/s41568-020-0265-y.

[3] Wu S, Zhu W, Thompson P, Hannun YA. Evaluating intrinsic and non-intrinsic cancer risk factors. Nat Commun. 2018 Aug 22;9(1):3490. doi:10.1038/s41467-018-05467-z.

[4] Parra-Peralbo E, Talamillo A, Barrio R. Origin and Development of the Adipose Tissue, a Key Organ in Physiology and Disease. Front Cell Dev Biol. 2021 Dec 21; 9:786129. doi:10.3389/fcell.2021.786129.

[5] Instituto Nacional del Cáncer (EE. UU.). Mitos comunes e ideas falsas acerca del cáncer [Internet]. 2023 [citado el 24 de abril de 2025]. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/mitos.


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Comentarios

Una respuesta a «Cáncer: cuando las células olvidan las reglas»

  1. Avatar de Olaparib

    No conocía este enfoque, me resultó interesante leer distintas opiniones sobre el tema.

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