Autores Imagina que dentro de tu boca existe una pequeña ciudad llena de microorganismos: bacterias, hongos, virus y más, que conviven en un delicado equilibrio. Aunque no los veas, estos habitantes silenciosos pueden cambiar la forma en que tu cuerpo procesa el azúcar. En particular, cuando el equilibrio de esa comunidad se rompe, puede desencadenar…

