Autores
Ana Cecilia Durán Estrada
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx
César Fernando Ceja Ramos
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Una de las figuras musicales más influyentes del siglo XX fue Farrokh Bulsara, mejor conocido como Freddie Mercury, vocalista de la popular banda Queen. Con su versátil estilo musical, se catapultó a la fama y es recordado como un prodigio musical, gracias a su poderosa voz, presencia escénica y estilo extravagante. Sin embargo, otro aspecto memorable fueron sus dientes prominentes, salidos y checos, características que a menudo se usaban para criticarlo. En muchas entrevistas, Freddie Mercury dejó claro que no le gustaban sus dientes, lo que le provocaba inseguridades.
Con una sonrisa tan peculiar, una persona podría preguntarse: ¿Cuál era el problema de Freddie con sus dientes?
El problema radicaba en que su dentadura era prominente, con los dientes superiores proinclinados —en otras palabras, salidos—, lo que le daba ese aspecto sumamente característico (Figura 1).

Figura 1. A) Paciente de la clínica de Especialidad en Ortodoncia, con incisivos superiores proinclinados (salidos) y dientes sumamente apiñados. B) Paciente de la clínica de Especialidad en Ortodoncia, con incisivos superiores proinclinados (salidos), dientes apiñados e inflamación de encías.
Este hecho no solo afectó sus dientes superiores, sino también sus huesos faciales. El hueso maxilar, donde se alojan los dientes superiores, estaba mucho más adelantado que la mandíbula, una condición conocida como clase II esqueletal (1).
Es un hecho que sus dientes superiores estaban inclinados hacia afuera de la boca, lo que en algunas personas ocasiona dificultades al comer, una sonrisa no estética, un perfil facial prominente, problemas emocionales y otras complicaciones dentales. A pesar de que es probable que Freddie haya padecido alguno de estos problemas, nunca quiso arreglar sus dientes porque creía que, al hacerlo, cambiaría su forma de cantar y arruinaría su estilo musical.
El problema que tenía Mercury puede deberse a varias razones: el hueso maxilar creció más que la mandíbula, la mandíbula no creció lo suficiente mientras el maxilar era de tamaño normal, o una combinación de ambas (2) (Figura 2).

Figura 2. A) Paciente de la clínica de Especialidad en Ortodoncia, con el maxilar aumentado y la mandíbula en norma. B) Paciente de la clínica de Especialidad en Ortodoncia, con la mandíbula disminuida y el maxilar aumentado.
No existe una sola causa específica para explicar por qué Freddie tenía sus dientes así. Hay muchas variables que pueden originar la clase II esqueletal:
- Origen genético: algún familiar con características similares.
- Hábitos perniciosos: succión del dedo, respiración oral o deglución atípica (apoyo de la lengua en los dientes al comer).
- Origen dento-alveolar: el problema se limita a la estructura dental.
- Origen esqueletal: relacionado con el crecimiento y desarrollo óseo (3).
Si Mercury hubiera querido arreglar sus dientes, habría descubierto que existen tratamientos eficaces que no afectarían su voz, además de los beneficios para su salud. Algunas opciones incluyen:
- Extracciones dentales (generalmente primeros premolares superiores/inferiores).
- Microimplantes para recolocar los dientes.
- Uso de aparatos en la infancia para estimular el crecimiento de la mandíbula o redirigir el maxilar.
- Cirugía correctiva en la edad adulta, realizada por un especialista (4).
No cabe duda de que las leyendas viven en la mente de las personas. Sus canciones inolvidables y su estilo único son parte fundamental de la cultura popular. Sin embargo, esto no debe opacar la importancia de atender problemas dentales. Si Freddie hubiera arreglado sus dientes, lo recordaríamos no solo como un ícono musical, sino también con una sonrisa envidiable.
Referencias
[1] Guo R, Tian Y, Li X, Li W, He D, Sun Y. Facial profile evaluation and prediction of skeletal class II patients during camouflage extraction treatment: a pilot study. Head Face Med. 2023 Dec 4;19(1):1-11. Available from: https://research.ebsco.com/linkprocessor/plink?id=948f168c-4817-3cfe-a203-d181228b6b2f
[2] Saad MM, Rahman NAA, Mokhtar KI, Bakar NA, Kharuddin AF, Taib WRW. Preliminary study of PAX9 single nucleotide polymorphism (rs8004560) in patients with Class II skeletal base malocclusion contributed by mandibular retrognathism. Arch Orofac Sci. 2018 Dec;13(2):112-8. Available from: https://research.ebsco.com/linkprocessor/plink?id=2c506f46-1f40-391e-aa33-6bce2bd521a4
[3] George AM, Felicita AS, Tania SDM, Priyadharsini JV. Systematic review on the genetic factors associated with skeletal Class II malocclusion. Indian J Dent Res. 2021;32(3):399-406. DOI: 10.4103/ijdr.IJDR_59_20.
[4] Xie J, Huang C, Yin K, Park J, Xu Y. Effects of orthodontic treatment with activator appliance on patients with skeletal Class II malocclusion: a systematic review and meta-analysis. Ann Palliat Med. 2021 Dec;10(12):12319-34. DOI: 10.21037/apm-21-3205.



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