Autores
Alejandro Barrón Balderas
Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Contacto: alejandro.barron9295@academicos.udg.mx
Mireya Robledo Aceves
Hospital Civil de Guadalajara, “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México
Karla Ivana Solano González
Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
¿Sabías que algunas plantas pueden ser tan peligrosas como las drogas?
El floripondio (Brugmansia spp.) y el toloache (Datura spp.) son plantas que se encuentran con frecuencia en jardines y parques, conocidas por sus grandes flores de forma peculiar. Aunque su apariencia puede ser atractiva y exótica, estas plantas son en realidad bastante peligrosas debido a los alcaloides tropánicos, como la escopolamina y la atropina, que son altamente tóxicos para el cuerpo humano. A lo largo de la historia, ambas plantas han sido usadas en rituales chamánicos y esotéricos, e incluso en ciertos remedios tradicionales, pero su consumo puede tener efectos devastadores para la salud (1).
La atracción peligrosa del floripondio y el toloache
A pesar de su toxicidad, muchas personas continúan cultivando y utilizando el floripondio y el toloache por sus efectos alucinógenos, sin tener en cuenta los peligros que representan. El floripondio es una planta que puede crecer hasta convertirse en un pequeño árbol, con flores colgantes en forma de trompeta que desprenden un aroma dulce y penetrante. Se encuentra en jardines y espacios públicos, sin restricciones para su venta o cultivo, lo que incrementa el riesgo de exposición accidental, especialmente en niños (Figura 1).

Figura 1. Comparación entre dos variedades de floripondio, una con flores blancas y otra con flores amarillas. Ambas presentan una forma acampanada similar a la del toloache (Datura spp.); sin embargo, se diferencian por la disposición de sus flores, ya que en el floripondio estas cuelgan, a diferencia del toloache, cuyas flores suelen apuntar hacia arriba.
Por su parte, el toloache crece de manera silvestre y es conocido por sus flores en forma de campana erecta. Además, tiene una gran reputación en la medicina tradicional, prácticas espirituales y «remedios de amor». Sin embargo, es fundamental recordar que, aunque son plantas visualmente atractivas, esconden un gran peligro (Figura 2) (2, 3).

Figura 2. Imagen de una flor de toloache, resalta su característica campana que se mantiene erecta como trompetilla a diferencia del floripondio.
Mitos peligrosos: ¿Realidad o fantasía?
Desde tiempos antiguos, el floripondio y el toloache han estado envueltos en mitos y leyendas. Muchas personas buscan consumir estas plantas para experimentar estados alterados de conciencia, creyendo que pueden tener efectos sedantes o místicos. Sin embargo, lo que pocos saben es que estos efectos son peligrosos, y las intoxicaciones pueden tener consecuencias fatales (1, 3).
El consumo de estas plantas puede provocar alucinaciones severas, que algunas personas describen como «demoníacas», junto con delirios, paranoia y episodios de agresividad. Los efectos pueden ser tan graves que las personas intoxicadas pierden completamente el control de sus acciones. Además, los alcaloides presentes en estas plantas afectan el sistema nervioso central, alterando la función cerebral de manera peligrosa (1, 3).
Señales de alerta: ¿Cómo saber si alguien se intoxicó?
Es importante estar atentos a las señales de intoxicación por floripondio o toloache. Los síntomas comienzan generalmente entre 30 minutos y 2 horas después de la ingestión o el contacto con la planta. Entre los primeros síntomas se incluyen:
- Sequedad en la boca y dificultad para tragar.
- Pupilas dilatadas, lo que provoca visión borrosa y sensibilidad extrema a la luz.
- Taquicardia o latidos rápidos del corazón, acompañados de piel caliente y sudoración reducida.
- Alucinaciones, que pueden ser visuales, auditivas o incluso táctiles. A menudo, estas alucinaciones son aterradoras (demoniacas), y las personas pueden experimentar delirios y psicosis.
- Pérdida de memoria temporal, conocida como amnesia anterógrada.
- Dificultad para respirar o, en los casos más graves, coma y muerte.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Aunque todos podemos ser vulnerables, hay ciertos grupos de personas que corren mayor riesgo al estar expuestos al floripondio y el toloache:
- Niños pequeños: Son especialmente curiosos y, debido a su bajo peso corporal, tienen mayor riesgo de intoxicación accidental.
- Adolescentes y adultos jóvenes: En muchos casos, las intoxicaciones ocurren por el uso recreativo o ritual de estas plantas, buscando efectos alucinógenos sin considerar los peligros.
- Personas mayores o adultos desprevenidos: Aquellos que usan la planta como «remedio casero» sin conocer sus efectos (3).
¿Qué hacer en caso de emergencia?
Si sospechas que alguien ha consumido floripondio o toloache, es crucial actuar de inmediato. Sigue estos pasos clave:
- Buscar atención médica urgente: No existen antídotos específicos, pero un tratamiento médico adecuado puede reducir los efectos tóxicos.
- No inducir el vómito: Esto podría acelerar la absorción de los alcaloides en el cuerpo.
- Mantener a la persona segura: Dado que los efectos pueden causar agresividad o confusión extrema, asegúrate de que la persona esté en un entorno controlado.
- Llevar una muestra de la planta al hospital: Esto ayudará a los médicos a proporcionar un tratamiento más efectivo y específico.
En el hospital, los tratamientos incluyen descontaminación gastrointestinal con carbón activado, control de síntomas con medicamentos como benzodiazepinas para la agitación y fisostigmina en casos graves. En situaciones de insuficiencia respiratoria, puede ser necesario usar soporte vital, como ventilación mecánica (3).
Prevención y medidas de seguridad
Aunque no hay una vacuna para prevenir la intoxicación por estas plantas, existen medidas clave que puedes tomar para evitar la exposición:
- Evitar tener estas plantas cerca de los niños: Si tienes floripondio o toloache en tu jardín, asegúrate de que los niños no tengan acceso a ellas.
- Educar sobre los peligros: Es importante que tanto niños como adultos estén informados sobre los riesgos de consumir estas plantas.
- Consultar con un profesional de la salud: antes de utilizar cualquier remedio natural que incluya plantas desconocidas o de alto riesgo (4).
Conclusiones
El floripondio y el toloache son plantas hermosas, pero altamente tóxicas, cuyas propiedades alucinógenas han seducido a lo largo de la historia a quienes buscan experimentar efectos extremos. Sin embargo, su consumo representa un grave peligro para la salud, especialmente para niños y personas sin el conocimiento adecuado sobre los riesgos. Es crucial educar a las familias y comunidades sobre los peligros de estas plantas, fomentar la prevención y actuar rápidamente en caso de intoxicación. El conocimiento es la mejor herramienta para proteger a nuestros seres queridos de los riesgos ocultos en la naturaleza.
Referencias
[1] Gable RS. Comparison of acute lethal toxicity of commonly abused psychoactive substances. Addiction. 2004 Jun;99(6):686-96.
[2] Katz B, Lee G. Toxic plants: The good, the bad, and the beautiful. Toxicon. 2021 Dec;200:40-56.
[3] Fernández-Herrera M, Carrasco L. Intoxicaciones por plantas en México. Rev Med Inst Mex Seguro Soc. 2019 Oct;57(5):310-7.
[4] Plantas tóxicas en la medicina tradicional mexicana. Boletín Etnobotánico. 2020 Sep;15(3):78-90.



Deja una respuesta