Lo que mamá y papá deben saber sobre la diarrea infantil: ¿Cuándo realmente debemos preocuparnos?

Lo que mamá y papá deben saber sobre la diarrea infantil: ¿Cuándo realmente debemos preocuparnos?

Autores

José Farsad Cárdenas Jiménez

Centro Universitario del Sur (CUSur), Universidad de Guadalajara, Jalisco, México

José Rodrigo Torres Rodríguez

Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), Universidad de Guadalajara, Jalisco, México

Alejandro Barrón Balderas

Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara, Jalisco, México

Contacto: alejandro.barron9295@academicos.udg.mx


Conforme avanzan las estaciones del año, traen consigo un grupo de enfermedades que afectan a nuestros niños, como las enfermedades respiratorias en temporada invernal. Pero, ¿hay alguna enfermedad que pueda afectar a mi niño tanto en temporada de frío como en temporada de calor? La respuesta es sí, y generalmente se trata de un grupo de enfermedades que causan especial preocupación en padres y familiares de niños pequeños, siendo motivo frecuente de visitas e ingresos hospitalarios. Entre estas, las diarreas son el principal temor de los adultos, debido a factores como el no saber manejarlas adecuadamente, recurriendo a «remedios caseros». Además, existe la creencia generalizada de que su origen es infeccioso, lo que lleva al uso equivocado de antibióticos y, en consecuencia, a complicaciones mayores como la deshidratación. Esta última es la razón principal por la que muchos padres terminan llevando a sus niños a los servicios de urgencias (1).

La diarrea se define como cualquier cambio en la frecuencia y consistencia de las deposiciones, caracterizado por un aumento en las veces que el niño va al baño (más de tres veces al día) y heces más blandas de lo normal o prácticamente acuosas (Figura 1). Asimismo, puede clasificarse por su duración: diarrea aguda si el cuadro dura menos de 14 días, o crónica/persistente si dura más de 14 días (1).

Figura 1. Imagen de un niño que presenta malestar asociado a síntomas comunes de diarrea, como dolor abdominal y malestar general.

¿Qué debo saber acerca de la diarrea?

La diarrea se considera una enfermedad autolimitada, lo que significa que, en general, tiende a resolverse por sí sola. Normalmente, los síntomas como el vómito duran entre 2 y 3 días, mientras que la diarrea suele persistir entre 5 y 7 días, aunque en algunos casos puede extenderse hasta 14 días. Sin embargo, esto no debe tomarse a la ligera. Es fundamental que los padres estén atentos al estado nutricional e hidratación de sus hijos, ya que la falta de estos cuidados puede llevar a complicaciones graves que requieran un tratamiento más intensivo y, en algunos casos, poner en riesgo la salud del niño (3).

¿Por qué le dio diarrea a mi hijo?

Las causas de la diarrea en niños pueden agruparse en cuatro categorías:

  • Infecciosas: Principalmente por virus (como el Rotavirus, responsable del 70-80% de los casos en México), bacterias (Escherichia coli, en el 10-20% de los casos) o parásitos.
  • Dietéticas: Consumo excesivo de alimentos ricos en grasas o azúcares.
  • Alérgicas: Como la alergia a la proteína de leche de vaca.
  • Fármacos: Uso de laxantes u otros medicamentos que aceleran el tránsito intestinal.

¿Cuántos tipos de diarreas existen?

No todas las diarreas son iguales; su consistencia y características pueden ayudar a identificar su origen (2):

  • Secretora: El intestino libera más agua de lo normal, lo que genera heces líquidas. Es común en infecciones como el cólera y no mejora con el ayuno.
  • Osmótica: Ocurre cuando el intestino no puede absorber adecuadamente el agua, generalmente asociada al consumo de alimentos de difícil digestión (como bebidas azucaradas o lactosa en personas intolerantes). Las heces son acuosas y a veces ácidas, y suelen mejorar al suspender dichos alimentos o con el ayuno.
  • Disentería: De origen bacteriano, produce heces con sangre o moco, acompañadas de dolor abdominal intenso tipo cólico.

¿Qué complicaciones puede presentar mi hijo o hija con diarrea?

La principal complicación es la deshidratación, causada por la pérdida excesiva de líquidos y electrolitos, que también puede estar acompañada de baja glucosa en sangre y, en casos graves, sepsis (especialmente en niños con desnutrición o defensas bajas) (1-4).

¿Cómo me doy cuenta de que mi hijo(a) se está deshidratando?

Es importante que los padres identifiquen signos de alarma en el estado de hidratación de sus hijos durante cuadros diarreicos, como:

  • Irritabilidad o inquietud.
  • Ojos hundidos.
  • Boca y lengua secas y pálidas.
  • Respiraciones aceleradas.
  • Llanto sin lágrimas.
  • Sed intensa.
  • En bebés, fontanela (mollera) hundida.
  • Somnolencia o falta de respuesta a estímulos.

Estos signos pueden indicar la gravedad del cuadro y la respuesta del cuerpo (2, 3).

¿Qué debo hacer si mi hijo(a) tiene diarrea?

Lo más importante es acudir con un médico (pediatra o doctor de confianza) si tu hijo presenta diarrea, con o sin vómito. Ellos evaluarán la gravedad del caso y el riesgo de deshidratación.

La clave: Mantenerlo hidratado (Figura 2).

Figura 2. Madre proporcionando solución de rehidratación oral a su hijo para prevenir la deshidratación, una de las principales complicaciones de la diarrea en niños pequeños.

Los médicos utilizan diferentes métodos para reponer líquidos, dependiendo del grado de deshidratación (4):

  • Plan A: Si la deshidratación es leve (el niño sigue activo y bebe líquidos).
  • Plan B: Si está moderadamente deshidratado (con más sed y menos energía).
  • Plan C: Si es grave (niño muy decaído, ojos hundidos, necesita suero por vía intravenosa).

¿Y los antibióticos?

En la mayoría de los casos, no son necesarios, porque la diarrea en niños suele ser causada por virus (contra los que los antibióticos no funcionan). Incluso si es bacteriana, el cuerpo puede combatirla solo en muchos casos (1, 2).

Otras ayudas:

  • Medicamentos para náuseas o vómito (si el doctor los recomienda).
  • Probióticos: Pueden ayudar a recuperar las bacterias buenas del intestino.
  • Evitar alimentos que empeoren la diarrea: Jugos envasados, lácteos (leche, quesos) y comidas grasosas (ya mencionados como causa de diarrea osmótica).

Recomendaciones para la prevención

Para prevenir la diarrea en niños, se recomienda:

  • Correcto lavado de alimentos y utensilios de cocina.
  • Fomentar el lavado de manos antes y después de comer e ir al baño.
  • Reducir el consumo de alimentos envasados o procesados.
  • Aumentar el consumo de verduras y frutas ricas en fibra.
  • Ofrecer alimentos bien cocidos (evitar crudos).
  • En bebés, continuar con la lactancia materna y mantener una correcta limpieza de biberones y chupones.
  • Hervir la leche bronca antes de consumirla.
  • Evitar lácteos en casos de intolerancia a la lactosa.
  • Desparasitar a los miembros de la familia, incluyendo mascotas.
  • Mantener al día la cartilla de vacunación de los niños.
  • Ofrecer alimentos astringentes como arroz o manzana (Figura 3).

Figura 3. Madre ofreciendo alimentos recomendados, como arroz y manzanas, que ayudan a aliviar los síntomas de la diarrea y contribuyen a la recuperación de su hijo.

¿Qué no hacer?

Para evitar complicaciones, es importante:

  • No administrar antibióticos sin prescripción médica.
  • Evitar bebidas azucaradas como refrescos o jugos envasados.
  • Usar sueros específicos para rehidratación (Pedialyte, Electrolit o Vida Suero Oral).
  • Evitar bebidas con electrolitos enriquecidas con azúcares (Gatorade, Powerade, etc.).
  • No suspender la lactancia materna en bebés.
  • Evitar lácteos, alimentos ricos en grasas o irritantes durante el cuadro diarreico.

Conclusiones

La diarrea, al igual que los vómitos, la tos y la fiebre, es un mecanismo de defensa del cuerpo contra agentes externos que causan enfermedad. Aunque cumple esta función, es esencial brindarle la atención adecuada. Con una correcta hidratación, alimentación balanceada y supervisión médica cuando sea necesario, la mayoría de los casos se resuelven sin complicaciones. La clave está en mantener la calma y estar atentos a las señales de alerta para garantizar la salud de nuestros niños.

Referencias

[1] Redondo T, Luque M. Diarrea aguda. En: González-Meneses A, editor. Tratado de pediatría. 5ª ed. Barcelona: Elsevier; 2020. p. Disponible en: https://www-clinicalkey-com.wdg.biblio.udg.mx:8443/student/content/book/3-s2.0-B9788491136842003320#hl0001297

[2] Asociación Española de Pediatría. Diarrea aguda [Internet]. Madrid: AEP; 2010 [citado 27 mayo 2025]. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/09_diarrea_aguda.pdf

[3] Instituto Mexicano del Seguro Social. Diagnóstico y tratamiento de la gastroenteritis aguda en el primer nivel de atención. Guía de práctica clínica [Internet]. México: IMSS; 2009 [citado 27 mayo 2025]. Disponible en: https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/156GER.pdf

[4] Instituto Mexicano del Seguro Social. Diagnóstico y tratamiento de la gastroenteritis aguda en el primer nivel de atención. Guía de referencia rápida [Internet]. México: IMSS; 2009 [citado 27 mayo 2025]. Disponible en: https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/156GRR.pdf


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