Autores
Eva Margarita Leal Barrera
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG)
Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Claudia Berenice Tinoco Cabral
Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, CUCS, UdeG
Contacto: claudia.tinoco@academicos.udg.mx
¿Te has preguntado por qué algunas personas (o incluso tú) tienen mal aliento?
La respuesta principal está en las bacterias que viven en la boca, sobre todo en la lengua, los dientes y las encías.
Estas bacterias se alimentan de restos de alimentos, células muertas y proteínas. Al descomponerlos, producen gases con olor desagradable, llamados compuestos sulfurados volátiles (VSC), que son los principales responsables de la halitosis, el término médico para el mal aliento [1].
Factores que pueden contribuir a la halitosis
Aunque las bacterias son el factor principal, existen otras causas que pueden empeorar el mal aliento. Estas no actúan de forma independiente, sino que se potencian entre sí. Entre las causas más comunes se encuentran:
- Alimentos fuertes o volátiles: como ajo, cebolla o especias.
- Tabaco y alcohol: provocan sequedad bucal y favorecen la proliferación bacteriana.
- Problemas de salud: enfermedades respiratorias, digestivas o metabólicas pueden generar compuestos que contribuyen al mal aliento.
- Caries: los hoyos en los dientes atrapan restos de comida y bacterias, que al descomponerse generan mal olor.
- Bacterias en la lengua: la superficie rugosa de la lengua acumula una capa de bacterias y restos de alimento que son una de las causas principales del mal olor.
- Enfermedad periodontal: es una infección de las encías causada por bacterias que, si no se trata, destruye el hueso que soporta los dientes hasta que se caen.
- Higiene oral deficiente o boca seca: hacen que la cavidad oral sea más susceptible a que huela mal [2].
Diagnóstico: ¿Cómo se detecta la causa?
Para encontrar el origen preciso del problema, el profesional de la salud no se basa en suposiciones. El diagnóstico se realiza a través de varias formas:
- Prueba de olfato profesional (organoléptica): un dentista o médico capacitado evalúa directamente la intensidad y el tipo de olor del aliento (esta es la forma más relevante de diagnóstico porque se basa en la percepción humana).
- Análisis con tecnología: se utilizan máquinas especializadas (como cromatógrafos de gases) que actúan como «detectives moleculares», capaces de medir e identificar los químicos exactos que causan el mal olor en una muestra de aliento.
- Evaluación integral: el diagnóstico no se limita a la boca. El profesional realizará una revisión completa del historial médico y dental del paciente, preguntará sobre sus hábitos e incluso podría analizar una muestra de saliva en busca de pistas adicionales [3].
Bacterias protagonistas
Algunas bacterias son especialmente responsables de la halitosis:
- Porphyromonas gingivalis
- Treponema denticola
- Tannerella forsythia
- Fusobacterium nucleatum
- Streptococcus spp.
- Solobacterium moorei
- Prevotella spp.
Estas bacterias se concentran en zonas con poco oxígeno, como la parte posterior de la lengua y las bolsas periodontales —espacios que se forman entre la encía y el diente cuando la encía se inflama—, lo que potencia la producción de compuestos malolientes.
Prevención y tratamiento
Para ganarle la batalla al mal aliento, hay que hacer dos cosas: acabar con las bacterias y neutralizar el olor que generan. La forma más efectiva de combatir el mal aliento es remover físicamente las bacterias.El plan de ataque tiene tres puntos principales por medio del control mecánico.
- Limpieza de la lengua: es el paso más importante. Usar un raspador lingual o el cepillo de dientes para limpiar la lengua (desde la parte más posterior hasta la zona de adelante) elimina la mayor fuente de bacterias.
- Higiene completa: acompaña la limpieza de la lengua con un buen cepillado dental y el uso diario de hilo dental.
- Visitas al dentista: las limpiezas profesionales (especialmente con un periodoncista —es un dentista especialista que se enfoca en curar los problemas graves de tus encías y del hueso que sostiene tus dientes para evitar que los pierdas—) son cruciales para remover el sarro (placa endurecida) que la limpieza en casa no puede eliminar [4].
Si el mal aliento persiste a pesar de tus esfuerzos, es momento de consultar a un profesional. Tu dentista diagnosticará la causa exacta, como una posible enfermedad periodontal. De ser necesario, te referirá con un periodoncista (recuerda que es un especialista encargado de tratar estos problemas graves). Este es el paso clave para recibir el tratamiento correcto y solucionar el problema de forma definitiva.
Referencias
[1] Ortiz V, Filippi A. Halitosis. Monogr Oral Sci. 2021;29:195-200. doi: 10.1159/000510192.
[2] Talha B, Swarnkar SA. Xerostomia. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan- [cited 2025 08 12]. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK545287/
[3] Kartika H, Chuan HK, Halim S. The unpleasant truth: exploring the complexities of halitosis. Science. 2025;5(2):484-92. doi: 10.51878/science.v5i2.4879.
[4] Viana KSS, Souza EAF, Lima RPE, Cota LOM. Halitosis: a conceptual, etiologic and therapeutic approach. Braz Dent Sci. 2024;27(1):e4042. doi: 10.4322/bds.2024.e4042.



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