Mordedura de serpiente: mitos peligrosos y acciones que salvan vidas

Mordedura de serpiente: mitos peligrosos y acciones que salvan vidas

Autores

Mireya Robledo Aceves

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México

Contacto: mrobledo@hcg.gob.mx

Alejandro Barrón Balderas

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco

Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Carlos Meza López

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México


México cuenta con una amplia variedad de fauna, y las serpientes no son la excepción.  Aunque todas las serpientes se podrían considerar venenosas, en realidad solo tres familias son consideradas de riesgo para el hombre. La familia Crotalinae, la Elapidae y en ambientes marinos la familia Hidrophiidae [1, 2].

Las serpientes más peligrosas son las de la familia Crotalinae como la víbora de cascabel, cantil, mazacuate o nauyaca y la cabeza de cobre, con mayor distribución en el centro y norte del país. Su veneno provoca destrucción de musculo y piel, inflamación y lesiones desde el sitio de la lesión y se extiende a otras zonas del cuerpo.  Mientras que las de la familia Elapidae como la coral verdadera y las marinas como la cabeza plana o la de vientre amarillo, suelen producir poca lesión en el sitio de la mordedura, pero causan una intoxicación con síntomas neurológica como parálisis y convulsiones, además de problemas para respirar, que ponen en riesgo la vida [2].

El tratamiento adecuado para este tipo de accidentes es con un antídoto específico (Antivipmyn TRI® y el Coralmyn®), según la especie involucrada, sin embargo, existen muchas creencias equivocadas sobre qué hacer inmediatamente después de una mordedura.  A continuación, te presentamos los mitos más comunes en el manejo de una mordedura de serpiente y la realidad sobre cada uno de ellos [2, 3].

Mitos

  1. Tratar de extraer el veneno de la zona de la mordedura, por succión con la boca (por otra persona o por el propio afectado)  

Aunque existen dispositivos diseñados para extraer veneno. La realidad es que el veneno se distribuye en el organismo casi de inmediato, es tan rápido como una hipodérmica -inyección-. Además, en caso de encontrar veneno alrededor de la lesión, quien succiona el veneno corre el riesgo de absorber el veneno a través de pequeñas lesiones en labios o por la mucosa de la boca.

En lugar de internar succionar, lo correcto es retirar a la persona de la zona de peligro y activar lo antes posible el sistema de emergencias, llamando al 911 para solicitar ayuda profesional [2].

  1. Si la mordedura ocurre en una extremidad, se debe colocar un torniquete

Este consejo es falso. Como mencioné antes, debido a la estructura mandibular y la forma angular de los colmillos huecos, el veneno es introducido al cuerpo como una jeringa hipodérmica. Aunque el daño celular visible inicia alrededor de los 30 minutos, el efecto del veneno comienza inmediatamente.  Colocar un torniquete no detiene su distribución ni su efecto; por el contrario, cortar la circulación agrava la destrucción tisular y aumenta el riesgo de necrosis.

En lugar de colocar un torniquete, lo correcto es inmovilizar la extremidad usando un vendaje compresivo, debido a que la absorción en gran parte es por vía linfática.  Un vendaje compresivo puede retardar la distribución del veneno. También es importante no elevar la extremidad por encima del nivel del corazón, especialmente si es una pierna [2].

  1. Colocar hielo o compresas frías para inactivar el veneno

Aplicar hielo o compresas frías con la intención de inactivar el veneno es un mito. Estas maniobras pueden tener utilidad en ciertos envenenamientos por animales marinos -como las medusas o el pez piedra- cuyos venenos son termolábiles. Sin embargo, el veneno de las serpientes está compuesto por múltiples enzimas y no todas, especialmente las más tóxicas son sensibles al frío. Por ello, aplicar hielo no neutraliza el veneno y, además, puede causar isquemia por frío y aumentar el daño producido por el envenenamiento. 

Lo recomendado en estos casos es evitar el uso de hielo y si hay laceraciones o sangrado, limpiar suavemente la herida con agua y jabón [2].

  1. Tratar de atrapar a la serpiente o matarla y llevar la cabeza para que los médicos determinen que antídoto usar

Esta recomendación es incorrecta y peligrosa. En la actualidad no es necesario perseguir, capturar ni matar a la serpiente que produjo la mordedura para determinar el antídoto adecuado. Las especies de serpientes venenosas están bien identificadas por regiones geográficas. Y estos antídotos comerciales son polivalentes, es decir, cubren a los principales géneros responsables de envenenamientos en cada zona.

Además, es fundamental recordar que las serpientes no atacan de forma deliberada al ser humano; lo hacen únicamente cuando se sientes amenazadas. Si la situación lo permite y sin poner en riesgo la vida tomar una fotografía clara del animal puede ser de utilidad para confirmar la familia y orientar el manejo.  Sin embargo, esta acción no debe retrasar la atención médica [2].

Debes recordar que el tratamiento específico para una mordedura de serpiente es la administración del antídoto y las medidas de soporte vital en una unidad de urgencias. 

Conclusiones

Si eres o estás en contacto con una víctima de mordedura de víbora lo que sí debes hacer es lo siguiente:

  1. Retirar a la víctima del área de riesgo (alejándola de la serpiente y colocándola en un lugar seguro).
  2. Activar de inmediato el sistema de emergencias (llamar al 911).
  3. Lavar suavemente la zona afectada con agua y jabón si existe una herida visible o sangrado.
  4. Inmovilizar la extremidad afectada utilizando cartón o una férula improvisada o un entablillado, junto con un vendaje compresivo suave, para evitar movimientos que incrementen la lesión. 
  5. NO succionar el veneno, NO aplicar hielo, calor ni sustancias sobre la herida, ni realizar cortes o maniobras que puedan empeorar el daño.
Referencias

[1] Seifert SA, Armitage JO, Sanchez EE. Snake envenomation. N Engl J Med. 2022;385(1):68-78.

[2] Barrón Balderas A, Robledo Aceves M. Reptiles y serpientes venenosas. En: Barrón Balderas A, Robledo Aceves M, editores. Animales Venenosos. Guía rápida: todo lo que debes saber sobre animales tóxicos de México. 1ª ed. México: Alfabetica; 2025. p. 189-216.

[3] Instituto Bioclon. Antiveneno ofídico polivalente (Antivipmyn). Medicamentos PLM. 2024 [citado 1 Dic 2025]. Disponible en: https://www.medicamentosplm.com/Home/productos/antivipmyn.solucion.inyectable/79/101/6346/162

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