Autores
Yessica Dorin Torres Ramos
Departamento de Inmunobioquímica, Instituto Nacional de Perinatología «Isidro Espinosa de los Reyes», Ciudad de México
Contacto: yessica.dorin@inper.gob.mx
Josué Damián Arrevillaga Hernández
Licenciatura en Bioquímica Diagnóstica, Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México
Silvia Fuentes García
Departamento de Inmunobioquímica, Instituto Nacional de Perinatología «Isidro Espinosa de los Reyes», Ciudad de México
Crerar un nueva vida es un proceso fascinante y lleno de retos. Lo más sorprendente es la capacidad del cuerpo de adaptarse y proteger tanto a la madre como al bebé. En esta labor destaca la placenta, un órgano vital que funciona como el centro logístico del embarazo: esta se encarga de la nutrición, eliminación de desechos y es el principal puente de comunicación entre ambos [1]. Un dato curioso: Sabias que la placenta es el único órgano que se crea solo cuando se necesita y se desecha al terminar su trabajo.
Durante el embarazo, el cuerpo trabaja a una mayor marcha y requiere de mucha más energía y oxígeno. Este esfuerzo extra genera unas moléculas llamadas especies reactivas de oxígeno (ROS). Y aunque suenan extrañas, estas se producen de forma natural durante el metabolismo (cuando convertimos la comida en energía). Sin embargo, en el embarazo sus niveles aumentan, principalmente por la intensa actividad de la placenta [2,3].
El escudo del organismo: antioxidantes y la alimentación
Para que el bebé crezca sano, la placenta consume muchísima energía. Por lo que para evitar que ese “exceso de trabajo” llegue a generar algún daño, contamos con un sistema de defensa: los antioxidantes. Pero ¿Qué es un antioxidante? Imagínalos como un equipo encargado de reparar, prevenir o detener el daño que la oxidación causa en nuestras células [4]. Este sistema funciona como un ejército bien organizado que lo podemos dividir en dos tipos:
- Los nativos (enzimas): Estas son proteínas que tu propio cuerpo fabrica. Los cuales viven en el cuartel llamado célula siempre listos para defender
- Los refuerzos (dieta): Son vitaminas y minerales (como el cobre y el zinc) que vienen en la comida. Estos son como los ayudantes que acarrean todo el arsenal cuando la batalla es muy intensa. Sin ellos, este gran ejército no se daría abasto.
Y ¿Cómo podemos apoyar a este sistema? Pues de inicio no es necesario pensar en soluciones costosas. La mejor forma de ayudar a este “noble ejército” es atreves de una buena alimentación y, si tu medico lo indica suplementación [5]. La dieta es clave por que funciona como el almacén de suministros: aportando los materiales que las enzimas necesitan para trabajar y de los cuales obtenemos directamente vitaminas como la C y E. Algo muy curioso de estos antioxidantes es que algunos se anuncian con colores brillantes. Por ejemplo los colores rojos, morados y azules, como el de las uvas o manzanas son provenientes de unas moléculas conocidas como antocianinas las cuales no solo so expertas en defender, además pueden dar un estimulo a nuestras enzimas y hacer que trabajen con más fuerza. Y como un pequeño secreto en confianza, estas están presentes en los vinos y por lo cual en algunas dietas se puede recomendar una copa de este.
El punto de quiebre: cuando el sistema deja de compensar
El problema aparece cuando hay demasiadas ROS o muy pocos antioxidantes. Dando como nombre a este desequilibrio estrés oxidativo. Imagina que el estrés oxidativo es como un pequeño incendio que intenta propagarse: un ROS ataca a una molécula sana para estabilizarse, pero al hacerlo, deja a la otra incompleta, iniciando una reacción en cadena que termina en daño celular y si esto se mantiene por un largo tiempo en daño a órganos. En el embarazo, este fenómeno se ha relacionado con complicaciones como la diabetes gestacional, la preeclampsia e incluso con riesgos más graves como el aborto espontaneo o problemas en el desarrollo fetal [2,3]. Este desequilibrio puede ser provocado por infecciones, ciertos medicamentos o hábitos como el tabaquismo y el alcoholismo [2]. Pero ojo: no debemos “satanizar” a las ROS. En cantidades adecuadas, son necesarias para la vida y estas presentes desde antes de la concepción hasta el parto.
¿Sabías que…?
Aunque las ROS tienen mala fama, en realidad son una pequeña chispa de la vida. Ya que en cantidades pequeñas y controladas, funcionan como mensajeras químicas que dan el permiso al espermatozoide para entrar al ovulo. Por lo que sin ese pequeño chispazo, la concepción simplemente no ocurriría. Por lo que el secreto, como siempre, esta en la cantidad: un poco es una nueva vida, demasiado es un incendio.
Conclusiones
Como dirían en Kung Fu Panda: “no existe un ingrediente secreto”. En la salud, el secreto es el equilibrio. Una molécula puede ser la heroína de un proceso pero si se sale de control puede convertirse en la villana. Cuidar lo que comemos y mantener hábitos saludables es la mejor forma de respaldar a nuestro sistema de defensa. Estas acciones no solo aseguran un embarazo saludable, si no que son una inversión a futuro. Que a manera de spoiler: lo que sucede en el vientre materno puede marcar la salud del bebé incluso cuando sea un adulto. Pero eso será tema de otras publicación.
Referencias
[1] Sapehia D, Thakur S, Rahat B, Mahajan A, Singh P, Kaur J. Epigenetic regulation during placentation. En: Epigenetics and Reproductive Health. Elsevier; 2021. p. 117–52.
[2] Hussain T, Murtaza G, Metwally E, Kalhoro DH, Kalhoro MS, Rahu BA, et al. The role of oxidative stress and antioxidant balance in pregnancy. Mediators Inflamm [Internet]. 2021;2021(1):9962860. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1155/2021/9962860
[3] Grzeszczak K, Łanocha-Arendarczyk N, Malinowski W, Ziętek P, Kosik-Bogacka D. Oxidative stress in pregnancy. Biomolecules [Internet]. 2023;13(12):1768. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3390/biom13121768
[4] Gülçin İ. Antioxidants: Current summary. Balkan Med J [Internet]. 2025;42(5):388–92. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4274/balkanmedj.galenos.2025.2025.130825
[5] El Sherbiny S, Squillacioti G, Colombi N, Ghelli F, Lenta E, Dalla Costa C, et al. The effect of dietary patterns and nutrient intake on oxidative stress levels in pregnant women: A systematic review. Antioxidants (Basel) [Internet]. 2023;12(7):1427. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3390/antiox12071427



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