Cepillo dental, aliado de la salud bucal

Cepillo dental, aliado de la salud bucal

Autores

Oscar Alejandro Gutiérrez-Alvarez

División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Odontología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Benigno Miguel Calderón-Rojas

División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Odontología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Contacto: benigno.rojas@umich.mx

Rubén Horacio Murillo-Figueroa

División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Odontología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo


El cepillo dental es un instrumento de uso cotidiano que ayuda a mantener una buena higiene oral, su estructura y componentes como los conocemos en la actualidad son recientes; apenas la próxima década se cumplirán 100 años del primer cepillo dental con cerdas de nailon. A través de la historia se han utilizado diversos artefactos para limpiar los dientes, por ejemplo, los egipcios usaban pequeñas ramas a las que desgastaban las puntas, los árabes empleaban para estos fines ramas de la palma areca; en China, hacia el año 1498, surge el que puede considerarse el primer cepillo dental con cerdas, las cuales eran extraídas del cuello de cerdos y colocadas en tallos de bambú o huesos; en Europa, el pelaje de jabalí y tejón, además de crines de caballo fueron empleadas como cerdas [1]. A finales del siglo XIX, inicia la fabricación de cepillos dentales en una mayor cantidad; sin embargo, las cerdas aún surgían de animales, en específico del jabalí siberiano, que si bien ayudaban a limpiar los dientes resultaban agresivas para las encías debido a su dureza. Es hasta finales de la década de 1930 que surge el nailon, un material flexible, duro, resistente a la deformación y de secado rápido, características que lo hicieron remplazar el uso de pelaje de animales y convertirse en el material de elección a utilizarse en la elaboración de cerdas de cepillos dentales; es entonces en 1938, en Estados Unidos de América, cuando se fabrica el primer cepillo dental con cerdas de nailon [1, 2]. Así que gracias a la invención del nailon somos afortunados en no seguir utilizando pelaje de animales para limpiar nuestros dientes.

¿El cepillo dental que utilizo es el adecuado?

En la actualidad, la estructura del cepillo dental se conforma por el mango que es el extremo por el cual sostenemos el cepillo, las cerdas, y el cabezal que es la zona en donde se ubican las cerdas. El grado de dureza de un cepillo dental está relacionado con el diámetro de sus cerdas, diámetros menores originan texturas más blandas. No todos los cepillos son iguales, existen diferentes tipos; por ejemplo, cepillos periodontales, infantiles, de ortodoncia y eléctricos.

La Asociación Americana de Odontología recomienda que el mango del cepillo sea adecuado para la edad y habilidad motriz de la persona, considerar el tamaño de la cabeza del cepillo también es importante y deberá ser apropiado según el tamaño de la boca del usuario; cerdas de nailon o poliéster de punta redondeada y dureza media-blanda son recomendables ya que brindan flexibilidad, son eficaces y disminuyen la posibilidad de lastimar los tejidos blandos, es importante considerar que el cepillo dental sea cómodo de sujetar y que tenga flexibilidad [3]. 

Un estudio reciente publicado en la Revista del Consumidor, al comparar 21 modelos de cepillos dentales de 8 marcas, muestra que es posible encontrar productos con calidad similar, pero con precios muy diferentes, por lo cual recomiendan comparar precios, revisar las características, adquirirlos en lugares autorizados para su venta y no comprarlos si el empaque presenta daños [4]. 

¿Es mejor el cepillo dental eléctrico?

El primer cepillo dental eléctrico, creado en Suiza en 1954, fue diseñado para pacientes con habilidades motoras limitadas o con tratamiento de ortodoncia. Desde entonces, este tipo de cepillo ha evolucionado de tal manera que en la actualidad son capaces de realizar movimientos de rotación y vibración de forma simultánea, además de registrar la técnica de cepillado y el tiempo que la persona lo utiliza. Estudios recientes muestran que no hay diferencia entre el cepillado con cepillo manual o eléctrico ya que las dos alternativas son eficaces en la eliminación de placa dental; más allá del tipo de cepillo, lo que resulta más importante es que la persona conozca y aplique la técnica correcta de cepillado para lograr mayor eficacia en la limpieza de las superficies de los dientes [5, 6].   

¿Cómo cuido mi cepillo dental?

El cepillo dental es un instrumento de higiene que utilizamos todos los días, por lo tanto, requiere algunos cuidados para mantenerlo en las mejores condiciones posibles. Enjuaga tu cepillo dental con abundante agua después de utilizarlo para eliminar restos de pasta dental, comida u otros residuos. Después de usar el cepillo dental es necesario dejarlo secar al aire libre en posición vertical; no lo dejes secar en un contenedor cerrado ya que ello facilita el crecimiento de microorganismos. El cepillo dental es de uso individual, nunca lo compartas; compartirlo podría favorecer la transmisión de enfermedades, afectando tu salud. Un cepillo dental no es para toda la vida, ni para todo el año, reemplázalo cada tres o cuatro meses o antes si ves que las cerdas se han desgastado. También es recomendable reemplazarlo después de una enfermedad.

Conclusiones

El cepillo dental es una herramienta fundamental para mantener una buena higiene y salud bucal. Para su fabricación, a lo largo de la historia, se han utilizado desde ramas naturales hasta las cerdas de nailon que se usan actualmente. Elegir el cepillo adecuado implica considerar la dureza de las cerdas, el tamaño del cabezal, la comodidad del mango y las necesidades de cada persona. Los cepillos eléctricos ofrecen beneficios adicionales, especialmente para personas con movilidad limitada o con aparatos de ortodoncia, permitiendo mejorar su higiene bucal. Conocer cómo seleccionar, usar y cuidar un cepillo dental permite mantener una salud bucal ideal protegiendo dientes y encías a largo plazo.

Referencias

[1] Nápoles González IJ, Fernández Collazo ME, Jiménez Beato P. Evolución histórica del cepillo dental. Rev Cubana Estomatol, 2015, 52(2), 208-216. 

[2] Lopez Beraun, PA, Carlos Trinidad, VG. Evolution of toothbrushes throughout history. Revista Peruana De Ciencias De La Salud, 2025, 7(1), 5-7. https://doi.org/10.37711/rpcs.2025.7.1.562

[3] Instituto Asturiano de Odontología S. L. Manual del Técnico Superior en Higiene Bucodental. España:Editorial MAD; 2005.

[4] Procuraduría Federal del Consumidor. Cepillos dentales. Revista del Consumidor, 2025, (578), 46-60.

[5] Ludovichetti FS, Signoriello AG, Trevisiol E, Gracco A, Stellini E, Zuccon A, Mazzoleni S. Comparison between manual vs electric powered toothbrush by using the PCR index in paediatric dentistry. European journal of paediatric dentistry, 2025, 26(2), 105–109. https://doi.org/10.23804/ejpd.2024.2138

[6] Prusty AK, Sharma S, Malhotra S. Comparative efficacy of different varieties of toothbrushes in plaque control: A 12-week clinical trial. Indian journal of dental research: official publication of Indian Society for Dental Research, 2021, 32(3), 372–379. https://doi.org/10.4103/ijdr.IJDR_179_20


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