Fluorosis dental: cuando el exceso de flúor deja huella en el esmalte

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Fluorosis dental: cuando el exceso de flúor deja huella en el esmalte

Autores

Ohanna Azenneth Vega Trasviña

Licenciatura en Cirujano Dentista, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx

Abigailt Flores Ledesma

Laboratorio de Materiales y Biomateriales Dentales, Facultad de Estomatología, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla


¿Alguna vez has notado manchas blancas o cafés en tus dientes que no desaparecen con el cepillado? Muchos pacientes llegan a la consulta dental pensando que estas marcas muestran una mala higiene oral o caries avanzadas. Sin embargo, estas manchas tienen una explicación distinta: la fluorosis dental. 

¿Qué es la fluorosis dental y por qué sucede?

La fluorosis dental es una anomalía de la formación del esmalte dental ocasionada por la ingesta de grandes cantidades de flúor. Ocurre cuando los dientes se están desarrollando dentro del hueso, normalmente antes de los 8 años [1].

El esmalte, a pesar de ser el tejido más duro del cuerpo, es vulnerable a factores ambientales o sistémicos que pueden alterar su proceso de formación durante la infancia, dejando daños permanentes en su estructura [1].

Seguramente has escuchado que el flúor es un gran aliado para prevenir las caries. Esto es cierto, pero como ocurre con muchas cosas, el exceso también puede ser perjudicial. Si un niño consume demasiado flúor mientras sus dientes se están formando, el esmalte no se desarrolla correctamente. Como resultado, los dientes pueden presentar desde pequeñas líneas o manchas blancas opacas en los casos leves, hasta manchas amarillas o cafés en los casos moderados. En las formas más severas, el esmalte puede volverse frágil, presentar pequeñas cavidades o pérdida de tejido, afectando tanto la apariencia como la función del diente [1] (Figura 1).

Figura 1. Fluorosis leve dental en dientes frontales (Fuente propia).

Fluorosis en México

El exceso de flúor no proviene únicamente de la pasta dental. En México, una de las principales fuentes de exposición es el agua potable extraída de pozos subterráneos, ya que el flúor forma parte de algunos minerales presentes de manera natural en el suelo. Cuando esta agua se consume diariamente o se utiliza para preparar alimentos y biberones, especialmente durante los primeros años de vida, puede aumentar el riesgo de fluorosis dental [2,3].

La norma mexicana establece que el agua para consumo humano no debe contener más de 1.5 ppm de fluoruro. Sin embargo, en estados como Zacatecas, Jalisco, Chihuahua, Sonora, Durango, San Luis Potosí, Aguascalientes y Guanajuato se han detectado concentraciones que superan los 6.0 ppm. Esto explica por qué en estas entidades la fluorosis dental es mucho más frecuente, llegando a afectar hasta al 80 % de los niños de 6 a 14 años [2].

Otras fuentes de exposición al flúor incluyen bebidas y alimentos procesados preparados con agua fluorada, así como algunos suplementos que contienen este mineral [3]. La pasta dental fluorada también debe utilizarse de manera adecuada durante la infancia: cuando se emplea en la cantidad recomendada y bajo la supervisión de un adulto, constituye una herramienta segura y eficaz para prevenir la caries; sin embargo, su ingestión frecuente en cantidades excesivas puede incrementar el riesgo de fluorosis dental [3].

¿Cómo saber si tengo fluorosis?

Para identificar la fluorosis dental, y descartar algún otro defecto del esmalte, es necesaria una retrospección personal y una exploración física. Mientras que las lesiones cariosas iniciales (que también se observan como manchas blancas) son causadas por bacterias y mala higiene oral, la fluorosis es un problema de formación interna del diente [3]. Imagínalo así: las caries son una “herida” activa que debe ser tratada para evitar la destrucción del diente, y la fluorosis es una “cicatriz” del desarrollo que, estéticamente no es ideal, pero que no compromete el funcionamiento dental.

Obsérvate en el espejo y pregúntate: ¿tus manchas blancas/cafes son simétricas y se encuentran en toda la corona del diente? ¿están presentes desde que tienes memoria? ¿no desaparecen, aunque te cepilles adecuadamente? ¿creciste en una región con altos niveles de flúor en el agua?, si las respuestas son un sí, seguramente se trate de fluorosis dental. 

Aunque la inspección propia puede ser una guía para detectar esta condición, es fundamental consultar a un profesional para un correcto diagnóstico y manejo clínico.

Más que una mancha: Impacto social

Actualmente, en nuestro contexto social, la apariencia física juega un papel determinante en cómo nos desenvolvemos a diario. La presencia de manchas blancas o cafés en los dientes puede repercutir en la confianza personal, creando un estigma social donde, por falta de conocimiento, se malinterpreta como escasez de higiene oral o descuido personal, haciendo que uno se sienta menos atractivo o sucio. Esta inseguridad impacta negativamente el bienestar emocional y la autoestima, especialmente en adolescentes, provocando que eviten sonreír o hablar en público, afectando así sus relaciones personales [1, 4].

¿Cómo se quita?

Como ya fue mencionado, la fluorosis dental no requiere de un tratamiento puntual debido a que no compromete la salud funcional del diente. No obstante, puede ser intervenido para mejorar la apariencia del esmalte. 

El proceso comienza con una evaluación profunda que identifique el lugar de crecimiento del paciente y su exposición a las diversas fuentes de flúor. Además, se hace una inspección física de las manchas dentales, considerando la gravedad de la lesión y la condición del paciente. Existen diversas técnicas de tratamiento especialmente para estadios leves como son las manchas blancas sin pérdida de estructura: la microabrasión que combina agentes químicos para eliminar una capa microscópica del esmalte, y la infiltración con resinas, que, en lugar de retirar el tejido, penetra en los poros del esmalte [1, 3] (Figura 2).

Figura 2. Infiltración de resina como tratamiento para la fluorosis dental (Imagen generada con inteligencia artificial).

Medidas de prevención

La prevención de la fluorosis dental debe estar enfocada en la mejora de los sistemas de filtración de agua, acompañado de una educación poblacional sobre el uso consciente de los fluoruros. Algunas estrategias que puedes implementar para evitar este tipo de defectos dentales son: conocer el estado de fluoración de agua en tu comunidad, la supervisión del cepillado y control de la cantidad de pasta dental en niños, el consumo razonado de suplementos de flúor y las visitas tempranas al dentista para identificar riesgos oportunos [1]. 

Conclusiones

La fluorosis dental es mucho más que un cambio en la apariencia de los dientes. Es una alteración del desarrollo del esmalte que puede prevenirse cuando se controla adecuadamente la exposición al flúor durante la infancia, nos recuerda que incluso los elementos que benefician nuestra salud deben utilizarse de manera adecuada. El flúor continúa siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir la caries; sin embargo, su uso debe ser responsable y adecuado a la edad, especialmente durante los primeros años de vida.

Si tú o tus hijos presentan manchas o cambios en el color del esmalte, es importante acudir al odontólogo para obtener un diagnóstico oportuno, ya que no todas las alteraciones del esmalte corresponden a fluorosis. Actualmente existen tratamientos que pueden mejorar la apariencia de los dientes y ayudar a recuperar la confianza al sonreír.

Referencias

[1] Niazi FC, Pepper T. Dental Fluorosis [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2023 [citado 17 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK585039/

[2] Gamarra J, Álvarez-Ordáz D, Molina-Frechero N, Sánchez L, Pierdant-Rodríguez A, Isiordia-Espinoza M, et al. Association between fluoride intake from drinking water and severity of dental fluorosis in Northern and Western Mexico: systematic review and meta-analysis. BMC Oral Health. 2024;24(1):708. DOI: 10.1186/s12903-024-04472-7

[3] Salazar-Santamaría MM, Ortega-Moncayo KN, Chávez-López MF, Fiallos-Ramos VF, Yépez-Chávez EP. Fluorosis dental, etiología, diagnóstico y tratamiento; 2024. 10(1):1133-1143. DOI: 10.23857/dc.v10i1.3766. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/379719884_Fluorosis_dental_etiologia_diagnostico_y_tratamiento

[4] Doughty J, Booth J, Smith M, Saini K, Paisi M, Rodríguez A. et al. Unmasking oral health stigma: a qualitative scoping review. BMC Oral Health. 2025;26(1):345. DOI: 10.1186/s12903-025-07329-9


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