Vape y salud periodontal: ¿Una amenaza silenciosa para las encías?

Vape y salud periodontal: ¿Una amenaza silenciosa para las encías?

Autores

Celia Lizeth Campos González

Instituto de Investigación en Odontología, Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Susana Vanessa Sánchez De La Rosa

Instituto de Investigación en Odontología, Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Ana Lourdes Zamora Pérez

Instituto de Investigación en Odontología, Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Contacto: lourdes.zamora@academicos.udg.mx


Los vapes y cigarrillos electrónicos son dispositivos que calientan un líquido que contiene nicotina y otras sustancias químicas, produciendo vapor que se inhala. Ambas presentaciones pueden ser perjudiciales para la salud; aunque parecieran iguales, existen múltiples diferencias entre ambos dispositivos, como las siguientes:

¿Cuáles son las diferencias entre vapeador y cigarrillo electrónico?

En su contenido

Los cigarrillos electrónicos suelen contener nicotina, mientras que los vapeadores pueden o no contenerla.

Los vapeadores pueden contener hierbas, resinas o aceites esenciales (1,2).

En el diseño

Los cigarrillos electrónicos son más pequeños y similares a los cigarros tradicionales, mientras que los vapeadores suelen ser cuadrangulares y de diferentes tamaños (1,2).

Uso

Los cigarrillos electrónicos requieren recargar periódicamente la batería y los líquidos. Los vapeadores pueden estar siempre listos para usarse, ya que son desechables (1,2).

Efectos en la salud

El vapeo ha ganado popularidad en los últimos años como una alternativa percibida como más segura al tabaquismo tradicional. Sin embargo, a pesar de ser promovido como una opción menos dañina, el vapeo ha generado preocupaciones sobre sus efectos en la salud (1,2).

Aunque muchos usuarios lo consideran una forma de dejar de fumar o reducir su consumo de nicotina, los estudios científicos han comenzado a mostrar que el vapeo puede acarrear riesgos para el bienestar, tanto a corto como a largo plazo (1,2).

A continuación, se mencionan algunos de los efectos más destacados que puede tener en la salud, con el fin de comprender mejor sus riesgos y la necesidad de un enfoque más informado sobre su consumo (1,2).

Las afecciones en el aparato respiratorio son diversas y van desde la irritación de las mucosas, aumento de las secreciones, insuficiencia respiratoria, neumonía, hasta la fibrosis pulmonar. Por su parte, en el aparato cardiovascular puede causar la formación de coágulos, aumento de la frecuencia cardíaca y presencia de colesterol en las venas. Durante el embarazo, el vapeo está completamente contraindicado, ya que causa riesgo de malformaciones congénitas, así como retraso en la implantación del embrión en el útero. Las afecciones en la cavidad oral van desde la alteración en la microbiota oral, que puede causar mayor riesgo de enfermedad periodontal, así como daño en todos los tejidos que rodean al diente. Otra de sus repercusiones son los tumores, entre ellos intestinales, en vejiga y cáncer pulmonar (1,2).

Aumento de consumo

En los últimos años, México ha experimentado un aumento en el uso de cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes (3,4).

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, el 2.6% de los adolescentes y el 1.5% de los adultos en el país reportaron el uso de estos dispositivos. Y, según datos de la Comisión Nacional contra las Adicciones, aproximadamente 975,000 personas entre 12 y 65 años utilizan vapeadores en México, y alrededor de 5 millones los han probado alguna vez (3,4).

Este fenómeno ha sido impulsado en gran medida por estrategias de marketing digital que han atraído a un público joven, a menudo presentando el vapeo como una alternativa menos dañina al tabaco tradicional. Además, la falta de regulación efectiva ha contribuido a su difusión, con productos disponibles en diversos puntos de venta, incluidos establecimientos informales y plataformas en línea (3,4).

A pesar de los intentos por prohibir estos dispositivos en el país, su consumo sigue siendo generalizado, lo que representa un desafío significativo para la salud pública (3,4).

El 22 de octubre de 2021 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se prohíbe la circulación y comercialización en el interior de la República de cigarrillos electrónicos y dispositivos vaporizadores con usos similares, así como las soluciones y mezclas utilizadas en dichos sistemas (3,4).

Esta medida se implementó debido a preocupaciones sobre los efectos para la salud, especialmente porque no existían regulaciones claras sobre la seguridad y los ingredientes de los líquidos para vapear (3,4).

Esta prohibición sigue vigente, lo que significa que la venta de dispositivos de vapeo y líquidos con nicotina en tiendas físicas y en línea está legalmente restringida. Sin embargo, la venta de estos productos a menudo continúa de manera clandestina o en mercados no regulados (3,4).

Aunque el uso de vape está permitido en algunos espacios, existen regulaciones que restringen su uso en lugares públicos cerrados. Estas regulaciones se basan en las políticas que rigen el uso del tabaco en general, que también incluyen restricciones en lugares como restaurantes, bares, escuelas y hospitales (3,4).

Salud periodontal e importancia

En general, se ha observado que, aunque el cigarrillo electrónico causa menos daño en los tejidos en comparación con los cigarrillos tradicionales, esto no significa que sea completamente seguro. El daño que causa es menor, pero sigue existiendo (1,5).

Un estudio que comparó la salud de las encías en personas que usan cigarrillos electrónicos encontró que el daño depende de cuánto y con qué frecuencia se use el dispositivo. Esto significa que, mientras más se use y mayor sea la intensidad, más daño puede causar. El daño ocurre cuando la temperatura del cigarrillo electrónico aumenta, cambia la composición del líquido y los aerosoles que se producen causan muerte celular y daño a las células. Esto sucede porque se interrumpe el ciclo normal de las células (1,5).

Además, el vapor que sale del cigarrillo electrónico puede hacer que el cuerpo libere sustancias que causan inflamación, lo que está relacionado con una mayor respuesta inflamatoria en las encías (1,5).

Los líquidos con sabor mentolado o frío, por ejemplo, causan una mayor inflamación en los tejidos porque tienen más partículas en el aerosol. También se ha descubierto que el uso de estos dispositivos reduce la cantidad de saliva, lo que puede llevar a problemas como gingivitis (inflamación de las encías), cálculo dental (sarro) y mal aliento (1,5).

Efecto sobre encía

Se considera que el vapeo lleva a la inflamación, retracción de las encías y una menor capacidad de los tejidos de la boca para sanar. Un estudio de 2018 encontró que los químicos en los líquidos de vapeo dificultan la sanación de las lesiones de la boca, ya que reducen el flujo sanguíneo y complican la circulación hacia las encías. Esto significa que el vapeo podría hacer que problemas leves, como la gingivitis, se conviertan en enfermedades más graves, como la periodontitis, o que una pequeña irritación se convierta en una infección, como un fuego o una afta, que no sean fáciles y rápidas de sanar (1,5).

Efecto sobre ligamento periodontal

La pérdida de tejidos de sostén del diente, como la encía, el ligamento y el hueso, que al dañarse lleva a la pérdida de dientes, puede ser causada por los agentes aromatizantes del vapeo. Estos, al combinarse con la nicotina, tienen efectos negativos en los ligamentos de las encías. Esto se considera un factor de riesgo para el desarrollo y empeoramiento de las enfermedades periodontales (1,5).

Efecto sobre mucosa

Debido a la forma en que se inhala, todos los componentes del vapor entran en contacto con la mucosa de la boca y pueden causar efectos dañinos. Las personas expuestas al vapor de los cigarrillos electrónicos pueden depositar estos compuestos en la cavidad bucal y modificar las condiciones en las que las bacterias prosperan. Puede haber un aumento de hongos como Candida albicans, que causa algodoncillo, así como una modificación del pH de la saliva, volviéndola más ácida, lo que contribuye a la formación de placa dental, caries y otros problemas orales (1,5).

Lengua del vapeador

La «lengua de vapeador» es una condición en la que, de repente, no se pueden percibir los sabores de los líquidos que se usan para vapear. Por lo general, dura entre 1 y 3 días, aunque algunas personas lo experimentan durante semanas (1,5).

El líquido del cigarrillo electrónico puede hacer que la lengua se vuelva más sensible hasta el punto de no poder distinguir los sabores. Una persona tiene alrededor de 10,000 papilas gustativas en la boca, y estas se regeneran en aproximadamente 2 semanas. Además, el sentido del gusto se complementa con el olfato (1,5).

Las papilas gustativas necesitan saliva para funcionar bien, pero el vapeo puede causar fatiga en la lengua y sequedad en la boca. Los químicos también pueden inflamar la cavidad nasal, lo que puede afectar la capacidad para percibir no solo el sabor del vapeo, sino también los sabores de los alimentos y las bebidas (1,5).

Recomendaciones

Para los consumidores de vapeo, es importante considerar las recomendaciones que ayuden a reducir los riesgos para la salud y tomar decisiones más informadas. A continuación, se presentan algunas recomendaciones clave:

1. Evitar el uso si no eres fumador:

  • Si no eres fumador habitual de cigarrillos, lo mejor es evitar comenzar a usar el vapeo. No hay evidencia que sugiera que el vapeo sea seguro, y puede ser un punto de entrada a la adicción a la nicotina y a otros problemas de salud (2,5).

2. Reducir o eliminar el uso de vapeo:

  • Si eres un usuario regular: Si ya usas cigarrillos electrónicos, trata de reducir progresivamente el uso. La nicotina es altamente adictiva, por lo que reducir gradualmente el consumo puede ayudarte a disminuir la dependencia (2,5).
  • Considerar alternativas: Existen tratamientos de reemplazo de nicotina, como parches o chicles, que pueden ser útiles para dejar el vapeo o los cigarrillos tradicionales (2,5).

3. Informarse sobre los riesgos:

  • Conocer los efectos en la salud: El vapeo no está exento de riesgos, y aunque algunos lo consideran menos dañino que los cigarrillos convencionales, puede causar daños a los pulmones, al sistema cardiovascular y aumentar el riesgo de adicción (2,5).
  • Estar atento a los síntomas: Si experimentas dificultad para respirar, tos persistente, mareos o cualquier otro síntoma relacionado con el vapeo, busca atención médica (2,5).

4. Utilizar líquidos de calidad y regulados:

  • Evitar líquidos no verificados: Asegúrate de comprar líquidos de vapeo de fuentes confiables y que estén regulados por las autoridades de salud. Los líquidos no verificados pueden contener sustancias no reguladas que son peligrosas (5).
  • Revisar los ingredientes: Verifica que los líquidos no contengan sustancias adicionales que puedan ser perjudiciales, como productos químicos que pueden ser liberados a través del vapor (5).

5. Evitar la combinación con otros productos:

  • No mezclar con otras sustancias: Evita mezclar el vapeo con otras sustancias, como cannabis u otros productos que puedan añadir riesgos adicionales al sistema respiratorio y cardiovascular (5).

6. No usar el vapeo cerca de niños o no fumadores:

  • Si decides seguir usando el vapeo, asegúrate de hacerlo en lugares donde no haya personas que puedan estar expuestas al vapor, especialmente niños o personas que no fuman. El vapor de los cigarrillos electrónicos puede contener nicotina y otras sustancias que pueden ser perjudiciales para la salud (5).

7. Consultar con un profesional de la salud:

  • Si tienes dudas sobre el impacto del vapeo en tu salud, o si deseas dejar de vapear, es recomendable hablar con un médico o un profesional de la salud. Ellos pueden ofrecerte apoyo y orientación sobre cómo reducir o dejar el vapeo de manera efectiva (5).

En definitiva, la opción más segura para tu bienestar es no vapear. Al evitarlo, proteges tu salud y previenes posibles consecuencias a corto y largo plazo. La prevención es la clave para una vida más sana y libre de adicciones, pero si ya usas vape, es fundamental hacerlo de manera informada y responsable, siempre priorizando la salud y buscando apoyo si es necesario para reducir o eliminar su uso.

Conclusiones

Aunque el cigarrillo electrónico cause menos daño a los tejidos que los cigarrillos tradicionales, no está exento de riesgos para la salud, especialmente en la salud bucal. El uso frecuente y prolongado de estos dispositivos puede causar inflamación en las encías, dificultar la cicatrización de lesiones bucales y agravar problemas dentales como la gingivitis. Además, los agentes aromatizantes y la nicotina presentes en los líquidos de vapeo afectan negativamente los ligamentos periodontales, aumentando el riesgo de enfermedades más graves como la periodontitis. El vapeo también puede alterar el equilibrio de la microbiota oral, contribuir a la aparición de hongos en la boca y afectar el sentido del gusto. A pesar de ser considerado una opción más segura que fumar, el vapeo tiene efectos dañinos en la salud bucal y general, lo que hace necesario un enfoque cauteloso y bien informado sobre su uso.

Es fundamental que los consumidores tomen decisiones informadas y responsables acerca del vapeo y consulten con profesionales de la salud para obtener orientación adecuada. En última instancia, la prevención y la educación son esenciales para reducir el impacto negativo del vapeo en la salud pública.

Referencias

[1] Ponciano-Rodríguez G, Chávez Castillo CA. Efectos en la salud de los sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN). Rev Fac Med UNAM. 2020;63(6):7-19. doi:10.22201/fm.24484865e.2020.63.6.02.

[2] Accinelli RA, Lee-Chiong M, Gozal D. El cigarrillo electrónico: un problema de salud pública emergente. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2020;37(1):122-8. doi:10.17843/rpmesp.2020.371.4780.

[3] Diario Oficial de la Federación. Decreto por el que se prohíbe la circulación y comercialización de sistemas electrónicos de administración de nicotina, dispositivos similares sin nicotina, cigarrillos electrónicos y dispositivos vaporizadores con usos similares, así como las soluciones y mezclas utilizadas en dichos sistemas. DOF; 22 de octubre de 2021. [acceso 26 ago 2025]. Disponible en: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5632023&fecha=22/10/2021

[4] Ramírez-Barba EJ, Rodríguez-Bolaños R, Téllez-Rojo Solís MM, Arillo-Santillán E, Ruiz-Velazco S, Lazcano-Ponce E. Ley General para el Control del Tabaco en México. Salud Publica Mex. 2008;50 Suppl 2:S372-S383. doi:10.1590/s0036-36342008000900015.

[5] Morales-Lastre C, Hurtado-Pacheco R, Castillo M. Efectos del vapeo sobre la salud bucodental. Rev Cubana Med Mil. 2024;53(1). [acceso 26 ago 2025]. Disponible en: http://www.revmedmilitar.sld.cu/index.php/mil/article/view/2400/2043


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Comentarios

Una respuesta a «Vape y salud periodontal: ¿Una amenaza silenciosa para las encías?»

  1. Avatar de AlexHeyy

    Gracias, justo estaba buscando algo parecido y me sirvió bastante.

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