Maloclusión Clase III: Más allá de una “Mordida al revés”

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Maloclusión Clase III: Más allá de una “Mordida al revés”

Autores

María Vanessa Díaz García

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Jacqueline Adelina Rodríguez Chávez

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara

Contacto: jacqueline.rchavez@academicos.udg.mx

Alejandra Noemí Paz Cristóbal

Departamento de Clínicas Odontológicas Integrales, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara


La sonrisa y la forma en que encajan los dientes no solo influyen en la estética facial, sino también en funciones esenciales como la masticación, la respiración y el habla. Dentro de las alteraciones de la mordida, una de las más conocidas y complejas es la maloclusión Clase III, comúnmente llamada “Mordida cruzada anterior”. Actualmente, diversos estudios señalan que esta alteración representa un reto diagnóstico y terapéutico debido a la combinación de factores dentales, esqueléticos y funcionales que pueden intervenir en su desarrollo (1).

Esta condición ocurre cuando los dientes inferiores se posicionan por delante de los superiores, dando la apariencia de una mandíbula prominente. Aunque muchas personas la consideran únicamente un problema estético, en realidad puede afectar la salud oral, la función del sistema masticatorio e incluso la autoestima del paciente (2).

¿Qué es la maloclusión Clase III?

La maloclusión Clase III es una alteración en la relación entre el maxilar superior y la mandíbula. En condiciones normales, los dientes superiores deben quedar ligeramente por delante de los inferiores; sin embargo, en la Clase III ocurre lo contrario. Puede tratarse de una alteración exclusivamente dental o de un problema esquelético más complejo relacionado con el crecimiento maxilar o mandibular (Figura 1) (1).

Figura 1. Maloclusión Clase III.

¿Cómo identificarla?

La detección temprana es fundamental para mejorar el pronóstico del tratamiento. Algunos signos clínicos frecuentes incluyen:

  • Perfil cóncavo
  • Mentón prominente 
  • Dientes inferiores por delante de los superiores
  • Apariencia de mandíbula “salida”
  • Asimetría facial
  • Dificultad para morder alimentos

Muchos casos comienzan a hacerse evidentes durante la infancia, especialmente durante las etapas activas de crecimiento craneofacial. Los estudios recientes enfatizan que la evaluación temprana permite interceptar alteraciones antes de que evolucionen hacia discrepancias esqueléticas severas (3).

¿Cuáles son sus causas?

La maloclusión Clase III tiene un origen multifactorial. Uno de los componentes más importantes es la genética, ya que frecuentemente existen antecedentes familiares de prognatismo mandibular o mordida cruzada anterior (3). Otra causa importante es el crecimiento mandibular excesivo o, en algunos pacientes, la falta de desarrollo del maxilar superior. Estas alteraciones esqueléticas pueden generar un desequilibrio en la relación facial y dental (2).

La importancia del diagnóstico temprano

Actualmente, la literatura científica destaca la relevancia del tratamiento interceptivo temprano. Durante la infancia, los huesos maxilares aún se encuentran en crecimiento, lo que permite modificar el desarrollo facial con mayor facilidad mediante terapias ortopédicas y ortodóncicas (1). El tratamiento temprano puede mejorar el crecimiento maxilar, disminuir la severidad de la discrepancia, evitar tratamientos más invasivos y reducir la necesidad de cirugía ortognática en la adultez (3). Asimismo, la detección oportuna contribuye a mejorar aspectos psicológicos y sociales relacionados con la apariencia facial y la autoestima (2).

 Tratamiento

El tratamiento de la maloclusión Clase III depende de la edad del paciente, el grado de severidad y el origen del problema.

Tratamientos interceptivos: En pacientes infantiles suelen emplearse tratamientos ortopédicos tempranos, como: Expansión rápida maxilar, máscara facial y aparatología funcional. La expansión maxilar permite corregir problemas transversales y favorecer el desarrollo del maxilar superior, mientras que la máscara facial estimula el crecimiento hacia adelante del maxilar. Estas terapias aprovechan el potencial de crecimiento del paciente y presentan mejores resultados cuando se aplican a edades tempranas (Figura 2) (1).

 

Figura 2. Máscara facial de protracción.

Tratamientos correctivos: Puede tratarse mediante dos enfoques principales: el camuflaje ortodóncico y la cirugía ortognática. Ambos tratamientos pueden mejorar la función y la mordida del paciente, sin embargo, sus resultados varían según la severidad de la alteración esquelética. 

  • Cirugía ortognática: Este procedimiento permite reposicionar el maxilar, la mandíbula o ambos (2). Combinada con ortodoncia, ofrece resultados superiores en estética facial, armonía del perfil y estabilidad a largo plazo, especialmente en pacientes con Clase III esquelética severa (4). 
  • Camuflaje ortodóncico: Consiste en compensar la discrepancia ósea mediante movimientos dentales, utilizando brackets, extracciones o microtornillos, y suele indicarse en casos leves o moderados. Aunque este método puede corregir la relación dental y mejorar la oclusión, no modifica la estructura ósea facial (4).

Avances del tratamiento

La ortodoncia moderna continúa evolucionando gracias al desarrollo tecnológico. Entre los avances actuales destacan (2):

  • Planeación digital tridimensional
  • Alineadores transparentes
  • Miniimplantes ortodóncicos
  • Cirugía guiada digitalmente
  • Análisis cefalométrico computarizado

Conclusiones

La maloclusión Clase III es una condición compleja que afecta la estética facial, la función oral y la calidad de vida. Su origen puede deberse a un maxilar deficiente, una mandíbula adelantada o una combinación de ambos factores, sumados a influencias genéticas y ambientales. La intervención temprana es clave para modificar favorablemente el crecimiento de los maxilares y mejorar los resultados a largo plazo. Un diagnóstico preciso y la adecuada elección del tratamiento son esenciales para lograr una corrección efectiva.

Referencias

[1] Caro M, Awuapara S. Revisión de los principales manejos ortodónticos interceptivos y correctivos no quirúrgicos de la maloclusión clase III. Rev Asoc Odontol Argent [Internet]. 2021 [citado 18 May 2026];109(3):207-212. Disponible en: https://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S2683-72262021000300207&script=sci_arttext doi: 10.52979/raoa.1149.

[2] Fiallos-Sánchez JE, Sierra-Adasme BA, Villalva-León CL. Maloclusión clase III: revisión sistemática del diagnóstico, opciones terapéuticas y el enfoque multidisciplinario para mejorar el pronóstico. RUGC [Internet]. 1 de abril de 2026 [citado 18 de mayo de 2026];4(2):60-5. Disponible en: https://universidadugc.edu.mx/ojs/index.php/rugc/article/view/341

[3] Ramírez Aviega R. Tratamiento temprano clase III, desde una visión funcional. Rev Mex Ortod. 2024;9(1):17-27.https://doi.org/10.22201/fo.23959215p.2021.9.1.87911

[4] Alam MK, Nowrin SA, Shahid F, AlHarby H, Abutayyem H, Alswairki HJ, et al. Orthognathic treatment versus camouflage treatment for Class III malocclusion: a systematic review and meta-analysis. Appl Sci. 2022;12(7):3314. https://doi.org/10.3390/app12073314

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