Autores
Paulina Saharaí Carrillo Arreaga
Pasante de la Licenciatura en Nutrición, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Instituto de Enfermedades Crónico Degenerativas, Departamento de Biología Molecular y Genómica, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Andrés Eloy Aguilera Hernández
Pasante de la Licenciatura en Nutrición, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Instituto de Enfermedades Crónico Degenerativas, Departamento de Biología Molecular y Genómica, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Belinda Vargas Guerrero
Instituto de Enfermedades Crónico Degenerativas, Departamento de Biología Molecular y Genómica, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
Contacto: belinda.vargas@academicos.udg.mx
Imagina que tu cuerpo es como una gran construcción que nunca para, cada día se construyen nuevas estructuras, se reparan muros dañados y se hacen ajustes para que todo funcione a la perfección. Los encargados de este trabajo son las proteínas, un nutriente esencial que se encuentra presente en casi todos los rincones de nuestro organismo [1]. Estas proteínas están compuestas por pequeñas moléculas llamadas aminoácidos, y estas funcionan como las herramientas de nuestros obreros. Nuestro cuerpo puede fabricar algunas de esas herramientas (aminoácidos no esenciales, pero hay otras llamadas aminoácidos esenciales que solo podemos conseguir a través de los alimentos, por ejemplo, de un huevo, un vaso de leche, un pedazo de carne o un plato de frijoles [2,3]. Consumiendo proteínas, nuestro cuerpo tiene la capacidad de “construir” lo que necesita, ya sea músculo, hormonas, enzimas y defensas contra enfermedades [1].
Tipos de proteínas
¿Dónde puedo encontrar las proteínas que mi cuerpo necesita?
Se pueden catalogar a las proteínas en dos grandes grupos, proteínas animales y vegetales [2]. Como su nombre lo indica, las proteínas animales las encontraremos en alimentos tales como carne (res, cerdo o pollo), pescado, huevos, lácteos y derivados; este tipo de proteínas se consideran de alto valor biológico y poseen los aminoácidos esenciales (aquellos que el humano no puede producir), por lo tanto, son necesarios para el cuerpo, además son fuentes principales de vitaminas y minerales importantes como la vitamina B12 y hierro.
Por otra parte, las proteínas vegetales, son consideradas como proteínas de bajo valor biológico, esto no quiere decir que no sean buenas e importantes, a lo que se refiere el término es a que no aportan todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo requiere, es decir carecen de algunos de estos. Estas proteínas se encuentran principalmente en alimentos como vegetales, cereales, frutos secos y semillas, leguminosas, algunas frutas, y en la soya y sus derivados, estos alimentos además aportan fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes [2].
Funciones de las proteínas
Como se mencionó anteriormente, los aminoácidos son catalogados en dos grupos; esenciales y no esenciales, los esenciales son aquellos que el cuerpo no puede sintetizar y que se obtienen de la dieta, por lo que es muy importante su consumo, de lo contrario, su deficiencia puede provocar efectos dañinos en la salud. Mientras que los no esenciales los puede producir el cuerpo, por lo que una baja ingesta de estos tiene un menor impacto en la salud [3].
Ya que hablamos sobre la composición de las proteínas, las cuales son grandes cadenas de aminoácidos, es necesario hablar sobre la importancia de estas pequeñas moléculas y sus funciones dentro del cuerpo humano.
Imaginemos estas moléculas como pequeñas piezas de lego; cuando consumimos alimentos, consumimos una gran figura completa y armada, pequeñas piezas de legos (aminoácidos) están unidas unas con otras por medio de enlaces peptídicos (el grupo carboxilo se une al grupo amino), una vez consumidas, el cuerpo, por medio de enzimas (un tipo de proteína) comienza a separar las figuras (romper los enlaces), dejando como resultado piezas individuales (aminoácidos) [3].
El cuerpo humano utiliza las proteínas para construir y reparar estructuras, además de cumplir con múltiples funciones esenciales. Por ejemplo, algunas tienen papel estructural, ya que dan forma y soporte a nuestro organismo, como ocurre con el colágeno, la elastina o la queratina. Otra función es la transportadora, siendo la hemoglobina un claro ejemplo, pues se encarga de llevar oxígeno a través de la sangre. También existen proteínas con actividad enzimática, estas son encargadas de acelerar las reacciones químicas necesarias para mantenernos con vida, y las de tipo hormonal, como la insulina, que regula la glucosa en sangre.
Además, las proteínas cumplen funciones de almacenamiento, resguardando nutrientes para cuando el cuerpo los necesita, y de defensa ya que también estas forman parte de nuestro sistema inmunológico mediante los anticuerpos. En conjunto, todas estas funciones muestran por qué las proteínas son tan importantes para nuestro organismo. No solo ayudan a crecer, sino que también aportan energía: cada gramo de proteína proporciona aproximadamente 4 kcal [1].
Importancia de su consumo en los niños
La infancia es la etapa de la vida donde el cuerpo crece más rápido y necesita más apoyo para desarrollarse, aquí las proteínas tienen un papel muy importante, ya que no solo ayudan a formar músculos y huesos fuertes, sino que también ayudan en el desarrollo del cerebro, la producción de defensas contra enfermedades y en la energía necesaria para que los niños aprendan y jueguen.
Según la OMS y diversos estudios, señalan que un consumo adecuado de proteínas favorece al crecimiento saludable, mejora la concentración y el aprendizaje. Además, ayudan a prevenir infecciones, ya que los anticuerpos están hechos de proteína [1,2].
Cantidad que deben consumir
La cantidad de proteína que requieren los niños depende principalmente de su edad y peso corporal, debido a que se ajustan a sus necesidades de crecimiento. Según la Organización Mundial de la Salud, los requerimientos diarios estimados de proteína se muestran en la tabla 1 [2]:
Tabla 1. Requerimiento diario estimado de proteínas.
| Edad (años) | Niveles seguros de ingesta de proteína (g/kg/día) | Niveles seguros de ingesta de proteína (g/día) |
| 2 | 0.97 | 11.4 |
| 3 | 0.90 | 12.7 |
| 4-6 | 0.87 | 16.2 |
| 7-10 | 0.92 | 26.2 |
| 11-14 | 0.89 | 41.0 |
Aunque las cifras pudieran parecer pequeñas, estas proteínas son esenciales para que los niños crezcan sanos, fortalezcan su sistema inmunológico, músculos y huesos. La OMS resalta que no solo importa la cantidad, sino la calidad de las proteínas, es decir, que provengan de fuentes con todos los aminoácidos esenciales, como lo son, el huevo, leche, carne, pescado, y combinada adecuadamente con leguminosas (como frijol, lenteja, haba, garbanzos) y cereales (arroz, pasta, tortilla, pan, papa, camote) [2].
Dependiendo el origen de la proteína, es el aporte que proporciona, como te lo mostramos en la siguiente tabla [2]:
Tabla 2. Aporte proteico de diferentes tipos de alimentos.
| Grupo de alimento | Alimento | Porción | Aporte de proteína (g) |
| Alimentos de origen animal | Pollo Carne de res | 30 gramos | 7 gramos |
| Pescado Queso fresco | 40 gramos | ||
| Huevo | 1 pieza | ||
| Leguminosas | Frijol cocido Garbanzo cocido Lenteja cocida | ½ taza | 8 gramos |
| Leche | Entera Descremada Yogurt natural | 1 taza | 9 gramos |
| Cereales | Arroz cocido | ¼ taza | 2 gramos |
| Avena cocida | ¾ taza | ||
| Tortilla | 1 pieza | ||
| Papa cocida | ½ pieza | ||
| Pan blanco | 1 rebanada |
Patologías o efectos relacionados con un consumo deficiente de proteína
Si bien, en todas las etapas de la vida se debe de tener un adecuado consumo de proteínas, existen dos etapas importantes de la vida en la cual se le debe prestar más atención, ¿Puedes adivinar cuáles son? Tanto los adultos mayores, como los niños y niñas son poblaciones de riesgo, las cuales son propensas a sufrir problemas de desnutrición derivadas de un consumo deficiente de proteínas [1]. Al haber un consumo deficiente de proteínas se presentan uno o más síntomas, como fatiga, debilidad, ansiedad, insomnio, depresión, entre otros.
Cuando existe una deficiencia importante de proteínas y del consumo de energía, se genera una forma severa de desnutrición llamada Kwashiorkor, en la cual, los más afectados por este problema son los niños de uno a tres años, quienes, pueden presentar algunos síntomas como acumulación de líquidos, provocando hinchazón en manos, pies y piernas, cambios en el grosor, color y aspecto del cabello, irritabilidad, diarrea, anemia, cara hinchada, dermatosis y un crecimiento deficiente [2].
Conclusiones
Como pudiste ver, las proteínas son mucho más que alimento para los músculos, participan en la construcción, reparación y funcionamiento de todo el cuerpo, y en la infancia son clave para crecer sanos y fuertes. Por eso, no basta con saber que son importantes, también hay que aprender a incluirlas en el día a día. La clave está en la variedad: quizá un día puede ser huevo en el desayuno, carne en la comida y lentejas en la cena. Es necesario conocer que los aminoácidos que nuestro cuerpo requiere y no puede sintetizar provienen de los alimentos, más no exclusivamente de la carne, recuerda que si combinas cereales con leguminosa, por ejemplo: arroz con frijoles, el cuerpo puede obtener los nutrientes necesarios y aprovecharlos de la mejor manera.
Lo más recomendable es que en cada comida haya un alimento que aporte proteínas, ya sea de origen animal o vegetal, y preferir opciones frescas antes que ultraprocesados. Recuerda, las porciones deben ir de acuerdo con la edad y necesidades de cada persona, por lo que siempre es buena idea consultar a un nutriólogo. Al final, lo importante es entender que una buena alimentación, con suficiente proteína, les dará a los niños lo que necesitan para crecer sanos.
Referencias
[1] Watford M, Wu G. Protein. Adv Nutr. 2018;9(5):651-653. doi:10.1093/advances/nmy027.
[2] World Health Organization. Protein and amino acid requirements in human nutrition: report of a joint WHO/FAO/UNU expert consultation. Geneva: World Health Organization; 2007.
[3] Lopez MJ, Mohiuddin SS. Biochemistry, essential amino acids [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 [cited 2026 Feb 24]. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/38517348.



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