Autores
Carolina Vázquez-Gastélum
Doctorado en Genética Humana, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México
División de Genética, Centro de Investigación Biomédica de Occidente, Instituto Mexicano del Seguro Social, Guadalajara, Jalisco, México
Samantha Rebeca de la Torre-Guzmán
Doctorado en Genética Humana, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México
División de Genética, Centro de Investigación Biomédica de Occidente, Instituto Mexicano del Seguro Social, Guadalajara, Jalisco, México
Josefina Yoaly Sánchez-López
División de Genética, Centro de Investigación Biomédica de Occidente, Instituto Mexicano del Seguro Social, Guadalajara, Jalisco, México
Contacto: yosalo1795@yahoo.com
¿Qué es el cáncer?
El cáncer es una enfermedad en la que algunas células del cuerpo crecen sin control y pueden invadir otros tejidos (1). Según el Observatorio Mundial del Cáncer, en 2022 los tipos de cáncer más comunes en el mundo fueron (2):
- Cáncer de pulmón: 2 480 675 casos (12.4%) (2).
- Cáncer de mama: 2 296 840 casos (11.5%) (2).
- Cáncer colorrectal: 1 926 425 casos (9.6%) (2).
El cáncer es una enfermedad compleja, ya que su desarrollo depende de diversos factores, entre los que se incluyen la genética, el ambiente y el estilo de vida; la alimentación, el consumo de alcohol y tabaco también pueden influir en su desarrollo (1).
¿Qué papel juegan la epigenética y la microbiota en el cáncer?
Se denomina microbiota al conjunto de microorganismos que viven en nuestro cuerpo; la intestinal es la más abundante. Su función principal es mantener un equilibrio con el organismo, conocido como eubiosis, mediante la realización de diversas tareas en procesos fisiológicos. Sin embargo, cuando este equilibrio se interrumpe, puede ocurrir un fenómeno llamado disbiosis, que se ha relacionado con el desarrollo de diversas enfermedades, incluido el cáncer, debido a (1):
- Inflamación crónica, que daña las células y facilita mutaciones (1).
- Menor absorción de nutrientes, lo que reduce la cantidad de compuestos protectores en el cuerpo (1).
- Alteraciones en la regulación de genes, que pueden activar procesos relacionados con el cáncer (1).
Las modificaciones epigenéticas y los cambios en la microbiota causados por la dieta pueden estar involucrados en el desarrollo de tumores. Aunque se ha estudiado principalmente en el cáncer de colon, hay evidencia de que la microbiota influye en otros tipos de cáncer (1).
La microbiota puede tener un impacto en el desarrollo del cáncer a través de la regulación epigenética, que estudia cómo algunos factores pueden activar o desactivar genes sin cambiar la secuencia de nuestro ADN. Dos de los mecanismos más importantes son (1):
- Metilación del ADN: cuando se añaden compuestos químicos al ADN, como grupos metilo, algunos genes que protegen contra el cáncer pueden desactivarse (3).
- Modificación de histonas: las histonas son proteínas que ayudan a organizar el ADN dentro de las células. Si se modifican, pueden afectar la activación o desactivación de genes (3).
Hábitos saludables para prevenir el cáncer
Una alimentación rica en frutas, verduras y otros alimentos de origen vegetal puede reducir el riesgo de cáncer, ya que contienen compuestos que protegen las células del daño causado por agentes exógenos y endógenos (4).
Alimentos que ayudan a reducir el riesgo de cáncer:
- Frutos secos: como almendras, pistaches y nueces, entre otros, pueden reducir la probabilidad de desarrollar cáncer y mejorar la esperanza de vida, gracias a su contenido de sustancias como polifenoles, flavonoides y vitamina E, las cuales ayudan a combatir el estrés oxidativo y a reducir la inflamación. Además, contienen ácidos grasos saludables, como los omega 3 y 6, que son esenciales por sus propiedades antiinflamatorias (4).
- Frutas, verduras y cereales integrales: son ricos en antioxidantes, vitaminas, flavonoides, polifenoles y carotenoides, que ayudan a reducir el daño celular. Son una fuente importante de fibra dietética, que mejora la digestión y favorece el crecimiento de bacterias benéficas para la microbiota intestinal, ya que actúan como prebióticos, es decir, como nutrientes para la microbiota humana (4).
- Legumbres: como frijoles y lentejas; su consumo se ha asociado con un menor riesgo de cáncer digestivo, debido a su alto contenido de fibra, que ayuda a mantener niveles estables de insulina y glucosa (4).
Alimentos que pueden aumentar el riesgo de cáncer:
- Carnes rojas: se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama, colorrectal y de próstata. La cocción de la carne a altas temperaturas puede generar compuestos tóxicos altamente cancerígenos, que dañan el ADN. Además, este tipo de carne es rica en grasas saturadas, lo que eleva los niveles de colesterol y favorece la inflamación crónica (5).
- Alimentos ultraprocesados: los embutidos, como el jamón, la salchicha y el chorizo, contienen nitratos y nitritos, los cuales, al entrar en el metabolismo, se convierten en nitrosamina, una sustancia química cancerígena (5).
- Azúcar refinada: su impacto en el metabolismo genera inflamación y daño celular (5).
Otro aspecto muy importante es que los alimentos verdes, como espinacas, acelgas y brócoli, así como las frutas cítricas, legumbres, semillas y frutos secos, son clave para obtener vitaminas B (B12, B6, B2, B9), colina, betaína, folato y metionina (Figura 1). Estos compuestos son necesarios para procesos epigenéticos, como la metilación del ADN, lo que ayuda a mantener un equilibrio adecuado en el organismo (4).

Conclusiones
Prevenir el cáncer no depende solo de la genética, sino también de nuestros hábitos diarios, que impactan en la epigenética y la microbiota intestinal. Mantener una alimentación equilibrada, así como un manejo adecuado del estrés, puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades metabólicas. Además, es fundamental realizar chequeos médicos periódicos para una detección temprana y un mejor control de la salud.
Referencias
[1] Soldado A, Álvarez A. Epigenetics, microbiota, and breast cancer: a systematic review. Life (Basel). 2024 Jun 4;14(6):705.
[2] Ferlay J, Ervik M, Lam F, Colombet M, Mery L, Piñeros M, et al. Global Cancer Observatory: Cancer Today. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer; 2022 [cited 2025 Mar 27]. Available from: https://gco.iarc.fr/today
[3] Dai X, Ren T, Zhang Y, Nan N. Methylation multiplicity and its clinical values in cancer. Expert Rev Mol Med. 2021 Jan 29;23:e2.
[4] Bekdash RA. Early life nutrition and mental health: the role of DNA methylation. Nutrients. 2021 Sep 9;13(9):3111. Available from: https://doi.org/10.3390/nu13093111
[5] Craig WJ, Mangels AR, Fresán U, Marsh K, Miles FL, Saunders AV, et al. The safe and effective use of plant-based diets with guidelines for health professionals. Nutrients. 2021 Nov 17;13(11):4144.



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