Más que aliento fresco: Seguridad de los enjuagues bucales en casa

Más que aliento fresco: Seguridad de los enjuagues bucales en casa

Autores

Mireya Robledo Aceves

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México

Contacto: mrobledo@hcg.gob.mx

Alejandro Barrón Balderas

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México

Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara, Jalisco, México

Ruth Yesica Ramos Gutiérrez

Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Jalisco, México


Los enjuagues bucales son líquidos conocidos como colutorios, que se utilizan principalmente como un producto complementario en el aseo bucodental. No se considera un producto esencial ya que no sustituyen el cepillado, sin embargo, es habitual observar anuncios de estos enjuagues en los medios de comunicación (1).

Sus principales funciones son desde los que solo ayudan a refrescar el aliento de manera temporal y a eliminar la formación de placa bacteriana, hasta productos más avanzados para ayudar a combatir las caries, a prevenir la gingivitis (inflamación y sangrado de las encías), la sensibilidad dental (dolor dental al tomar bebidas frías o calientes), incluso para blanquear los dientes (1). Por esta razón, los enjuagues bucales están compuestos por diferentes agentes como: 

Antisépticos:

  • Alcohol (etanol). El antiséptico más potente y conocido del mundo. Se encuentra en los enjuagues bucales entre un 6% a un 20% de su contenido;
  • Cloruro de Cetilpiridinio (CPC). Antiséptico de carga positiva que se adhiere a la superficie del diente, utilizado en algunos enjuagues para sustituir el alcohol;
  • Flúor. Elemento que se adhiere al esmalte y la dentina que ayuda a remineralizar el diente, siendo más resistente a los ácidos de las bacterias y como consecuencia evita la formación de caries;
  • Clorhexidina. El antiséptico más potente. Actualmente es el más utilizado para la eliminación de bacterias y como tratamiento de la gingivitis;
  • Triclosán. Agente antimicrobiano sintético. Actualmente se utiliza cada vez menos, incluso prohibido en algunos países como Japón y EE.UU., por el daño al medio ambiente marino.

Agentes blanqueadores:

  • Peróxido de hidrogeno o peróxido de carbamida. Agentes oxidantes que eliminan las manchas de los dientes.

Esencias y antiinflamatorios:

  • El mentol. La mayoría de los enjuagues bucales lo utilizan, para un aroma y sabor a menta;
  • Timol. Proviene del tomillo;
  • Eucalipto. Aparte del aroma aporta un efecto antiinflamatorio;
  • Salicilato de metilo. Se obtiene del abedul y también es antiinflamatorio;
  • Eugenol. Proviene del aceite de clavo;
  • Hierbabuena o canela. Como variantes al mentol (2).

Los enjuagues bucales por sus múltiples funciones y su alto contenido de diferentes agentes, son productos potencialmente tóxicos para los niños, principalmente los menores de cinco años que por sus características de neurodesarrollo, es decir, su intrínseca curiosidad e imitación de los adultos, sí son ingeridos en forma accidental, debido a que principalmente no son productos que se deban ingerir, es decir, solo son de uso externo, enjuagar y escupir. Que incluso pequeñas cantidades ingeridas en niños por la baja proporción de su peso pueden causar intoxicaciones severas (1,2).

Como se mencionó antes, los enjuagues bucales están compuestos de múltiples sustancias, sin embargo, la proporción de alguno de estos puede ser tan baja que al ingerir el frasco entero no alcance concentraciones tóxicas, como pueden ser las esencias (mentol, timol, hierbabuena, canela, entre otros), pero otras sustancias al tener altas proporciones ser los principales agentes que provoquen la intoxicación. 

En los enjuagues bucales el principal agente tóxico, el primer lugar lo presenta el alcohol (etanol), por ser el de mayor proporción en estos productos, seguido por el flúor, CPC y clorhexidina (2,3).

Los síntomas de intoxicación por enjuague bucal van desde las ganas de vomitar (náuseas), vómito, dolor estomacal, irritación en labios, salivación excesiva de corta duración (sialorrea), diarrea, hasta presentar datos más severos como somnolencia, dificultad para respirar que se puede caracterizar por respiración muy rápida en reposo o respiración muy lenta que provoca cambios en la coloración de la piel, tomando un color morado principalmente en labios y dedos de las manos,  hasta la presencia de convulsiones y perdida de la conciencia (3).

Ante la sospecha de la ingesta de enjuague bucal por un menor, se recomienda lo siguiente:

  1. Prohibido, dar a ingerir otro producto, como leche, tortilla quemada o carbón. No sirve para eliminar o diluir el tóxico que en este caso es etanol, flúor y CPC;
  2. Prohibido, provocar el vómito, porque favorece a la broncoaspiración (que el enjuague bucal y el contenido gástrico se pase al pulmón) y se provoque asfixia (ahogo);
  3. Mantener la calma. Es importante, tener el control, para llevar no solo al niño a una unidad de urgencias sino también el enjuague bucal, para qué entre el médico y los padres o cuidador, puedan determinar la cantidad ingerida y el contenido del enjuague;
  4. Acuda a la unidad de urgencias más cercana. Aunque sospeche que ingirió una pequeña cantidad, recuerde que este producto no está diseñado para su consumo. Es mejor dejar en observación por cuatro horas al niño en urgencias y vigilar los síntomas o iniciar tratamiento de desintoxicación si es requerido.

Desafortunadamente, sí se han reportado defunciones en niños por ingesta de enjuagues bucales, principalmente por el etanol (3). De ahí, la importancia de tener cuidado con estos productos. Utilizarlos por sus claros beneficios, pero usarlos bajo recomendación de un dentista, tenerlos en lugares seguros fuera del alcance de los menores, educar a nuestros niños en su uso (enjuagar y escupir) y lo más importante, si se presenta el accidente no escatimar en su potencial toxicidad por considerar que es un producto de higiene bucal y acudir a una unidad de urgencias en forma temprana, mejor perder una tarde en una unidad de urgencias que acudir en forma tardía y perder a un hijo.

Referencias

[1] Procuraduría Federal del Consumidor. Estudio de calidad del enjuague bucal. Revista del Consumidor (en línea) marzo 2025;(577):48-68. Disponible en: Profeco.gob.mx

[2] Brookes Z, McGrath C, McCullough M. Antimicrobial mouthwashes: An overview of mechanisms – What do we still need to Know? Int Dent J. 2023;73(2):64-68

[3] Maharjan R, Maharjan K. Oral etanol for methanol poisoning: A case report. JNMA J Nepal Med Assoc. 2025 63(291):855-858


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