¡Cuidado! los plaguicidas pueden contribuir al desarrollo de diabetes

¡Cuidado! los plaguicidas pueden contribuir al desarrollo de diabetes

Autores

Carlos Alfonso Flores-Gutiérrez

Departamento de Ciencias Médicas y de la Vida, Centro Universitario de la Ciénega (CUCI), Universidad de Guadalajara, Avenida Universidad #1115, Lindavista, 47810 Ocotlán, Jalisco, México

Hazael Ramiro Ceja-Gálvez

Departamento de Biología Molecular y Genómica, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara, Guadalajara 44340, Jalisco, México

Joel Salazar-Flores

Departamento de Ciencias Médicas y de la Vida, Centro Universitario de la Ciénega (CUCI), Universidad de Guadalajara, Avenida Universidad #1115, Lindavista, 47810 Ocotlán, Jalisco, México

Contacto: joel.salazar@academicos.udg.mx


Los organofosforados (OPs) son los plaguicidas que más se utilizan en la agricultura; por lo que se encuentran fácilmente en agua, tierra, suelo y alimentos, aumentando el riesgo de intoxicación, ya sea ocupacional o accidental [1]. Su principal mecanismo de acción es por medio de la inhibición de una enzima colinesterasa que nos protege contra los efectos perjudiciales de un exceso de acetilcolina [2]. Si estamos desprotegidos se podría padecer síntomas agudos como tos, visión borrosa, dificultad respiratoria, debilidad, dolor de cabeza, entre otros. También se podría padecer enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 (DM2) [1, 2]. Existe evidencia de que los OPs provocan toxicidad en neuronas, genes y hormonas, lo que puede contribuir al desarrollo de la DM2; debido a que estos plaguicidas son capaces de dañar células pancreáticas y células en hígado alterando los niveles de glucosa en sangre [1, 2]. Esta podría ser una razón por la cual, la DM2 ha estado aumentando de forma constante; en el año 2020 se estimó que aproximadamente 445 millones de personas en todo el mundo tenían DM2, y se proyecta que esta cantidad aumentará de manera significativa en el 2050 [3]. Dado lo anterior, es importante adoptar medidas preventivas para aplicar los plaguicidas correctamente, como lo es el método de Control Integrado de Plagas (MIP) y el Principio 6T (objetivo correcto, calidad correcta, tipo correcto de plaguicida, tiempo correcto, dosis correcta y modo correcto de uso), que ayudan a disminuir las intoxicaciones debidas a la exposición con plaguicidas [4].

Los organofosforados dañan el páncreas e hígado

El páncreas es el órgano encargado de producir y liberar la insulina, hormona que contribuye a regular los niveles de glucosa en sangre. Los OPs bloquean a la enzima colinesterasa, protectora de células pancreáticas, lo que aumenta la acumulación de acetilcolina, disminuyendo la liberación de insulina. Esto ocasiona que los niveles de glucosa en sangre se eleven y, en consecuencia, conduce a hiperglucemia [2]. También pueden eliminar células pancreáticas por diferentes medios, por ejemplo, oxidarlas directamente o activar un mecanismo indirecto que produce moléculas oxidantes que las atacan, además funcionan como un interruptor que enciende a un conjunto de proteínas las cuales conducen a su destrucción. Estos mecanismos dificultan la correcta liberación de insulina y la posible generación de DM2 [1, 2].

Los OPs también pueden perjudicar la función del hígado aumentando la producción de grasas lo que conduce a la activación de un grupo de proteínas que impiden que la insulina pueda ejercer su función con normalidad. Además, pueden activar hormonas que fomentan la producción de glucosa hepática como los glucocorticoides. Los glucocorticoides son hormonas producidas por un sistema hormonal conocido como el eje hipotálamo-pituitario-suprarrenal (HPA). Los OPs activan HPA lo que incrementa los niveles de cortisol (un glucocorticoide); este aumento provoca resistencia a la insulina, disminuye la liberación de insulina y aumenta la generación de glucosa [5]. La producción de glucosa por el hígado aumenta los niveles de azúcar en sangre, relacionada con la DM2. Del mismo modo, las moléculas oxidantes producidas por los OPs impiden que los receptores de insulina funcionen correctamente, bloquean el transportador de glucosa impidiendo que la glucosa entre dentro del hígado y a los diferentes órganos que la requieran [1]. Cuando la insulina producida por el páncreas no puede ejercer su acción en órganos del cuerpo, se da una resistencia a la insulina, la cual es una condición de la DM2 [1, 2].

¿Cómo prevenir las intoxicaciones con OPs?

La OMS reporta que un millón de personas sufren de intoxicación aguda cada año, varios factores influyen en la intoxicación por plaguicidas, de los principales podemos mencionar: 1) el desconocimiento de sus efectos tóxicos por parte de los agricultores y 2) la falta de equipo de protección personal, al momento de aplicarlos, lo que aumenta el riesgo de contacto directo. Además, la intoxicación puede ocurrir en la preparación de estas sustancias y durante la limpieza del equipo de aspersión, ya que los agricultores están expuestos al mezclar, cargar y rociar los plaguicidas debido a salpicaduras y derrames o por contacto directo con la pulverización; siendo la piel y los ojos los órganos mayormente afectados [4].

La intoxicación a plaguicidas se puede reducir mediante el uso del equipo de protección personal en todas las etapas del manejo. Además, es importante concientizar a los agricultores por medio de programas o cursos de capacitación de salud y seguridad para promover medidas de seguridad durante el trabajo; esta capacitación permanente es crucial para cambiar el comportamiento incorrecto en el manejo y preparación de estas sustancias. Estos programas también pueden ayudar a generar conciencia sobre las consecuencias principales, como la DM2 [4].

También es importante que las autoridades responsables, hagan cumplir estrictamente las regulaciones y políticas de monitoreo de plaguicidas, para reducir los riesgos a la salud y medio ambiente. Finalmente, se debe cambiar la manera en la que se desechan, dado que la mayoría de las veces se tiran en suelo o agua, contaminando el ambiente. La eliminación y/o almacenamiento debe realizarse en un lugar seguro y alejado de alimentos y fuentes de agua [4].

Conclusiones

Los OPs son el tipo de plaguicida más común en la agricultura. Dependiendo del tiempo de exposición la intoxicación puede ser aguda o crónica. En la aguda, los síntomas más frecuentes son tos, visión borrosa, dolor de cabeza. La crónica es más complicada de detectar ya que los síntomas no se experimentan inmediatamente y no son específicos; sin embargo, con el paso de los años puede contribuir al desarrollo de enfermedades graves como la DM2. Los OPs ejercen su toxicidad en células del páncreas e hígado; en el páncreas producen un exceso de acetilcolina lo que disminuye la liberación de glucosa, además las moléculas oxidantes producidas por los OPs destruyen directa o indirectamente a células del páncreas. En hígado, activan glucocorticoides, aumentan la producción de grasas y la generación de moléculas oxidantes las cuales impiden el correcto funcionamiento de los receptores de insulina. Todos estos mecanismos evitan que ambos órganos ejerzan su función con normalidad y provocan un aumento en los niveles de azúcar en sangre. Por ello es crucial resaltar la importancia de medidas que pueden proteger a los agricultores -que son las personas más susceptibles a intoxicarse ya que tienen contacto directo con estas sustancias- como el uso adecuado del equipo de protección personal, la creación de programas o cursos de capacitación donde se les explique trabajadores no solo el correcto uso de los plaguicidas sino también las consecuencias hacia su salud.

Referencias

[1] Chung Y, Hou Y, Wang K, Lu K, Yen H. Organophosphate pesticides and new-onset diabetes mellitus: From molecular mechanisms to a possible therapeutic perspective. World Journal of Diabetes. 2021; 12(11), 1818. https://doi.org/10.4239/wjd.v12.i11.1818

[2] Zhao L, Liu Q, Jia Y, Lin H, Yu Y, Chen X, et al. The associations between organophosphate pesticides (OPs) and respiratory disease, diabetes mellitus, and cardiovascular disease: a review and meta-analysis of observational studies. Toxics. 2023;11(9):741. doi:10.3390/toxics11090741.

[3] Guzman W, Carrillo R. Number of People with Type 2 Diabetes Mellitus in 2035 and 2050: A Modelling Study in 188 Countries. Curr Diabetes Rev. 2024;21(1):e120124225603. doi:10.2174/0115733998274323231230131843.

[4] Mahyuni L, Harahap U, Harahap H, Nurmaini, N. Pesticide toxicity prevention in farmer’s community movement. Open Access Macedonian Journal of Medical Sciences. 2021; volume 9(E), 1-7. https://doi.org/10.3889/oamjms.2021.5565

[5] Ji Y, Yao Y, Duan Y, Zhao H, Hong Y, Cai Z, Sun H. Association between urinary organophosphate flame retardant diesters and steroid hormones: a metabolomic study on type 2 diabetes mellitus cases and controls. Science of The Total Environment. 2021; volume 756, 143836. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2020.143836

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